CAPITULO 3.- ¿Quiénes son ustedes?

 

-Esta lectura me está estresando demasiado, creo que me arrepiento de haber permitido la lectura de mi vida. Es tan deprimente y eso que va en el primer capítulo-  Harry suspiró mientras se servía un par de piernas de pollo, puré de papa y jugo de calabaza fresco.

 

-Sé que es difícil amigo, pero creo que es lo mejor si con esta lectura se van a evitar muertes ¿no lo crees? Además, recuerda que cuando se hable de lo que has hecho en Hogwarts no estarás solo. Tanto Hermione como yo estaremos involucrados en lo que hagas y nos regañaran a los tres y ahora no solo mi madre sino también los padres de Hermione-  Ron se sonrojó un poco al igual que Harry, después de todo entre ellos no estaban acostumbrados a expresar abiertamente sus sentimientos ni brindarse apoyo moral más allá de una palmadas en la espalda.

 

   Mientras se terminaban de servir Harry sintió una suave mordida en su pierna y vio que Padfoot lo veía con reproche. Rio sin poder evitarlo y miró a sus amigos.  -Hay que servir varios platos con comida y vayamos a cenar a otro lado, Padfoot tiene hambre-

 

   Ron y Hermione asintieron y después de llenar 10 platos con comida variada y un par de garrafas con jugo de calabaza los hicieron levitar y salieron del gran comedor con un gran perro negro tras ellos. Poco después el resto de la Orden, Lupin, Hagrid, los Weasley (menos Percy obvio… xD) y los padres de Hermione fueron tras ellos encontrándolos en un aula un poco retirada donde estaban acomodando las cosas. Cuando Charlie entró al final lanzó un par de hechizos a la puerta para evitar que alguien pudiera abrirla y también lanzó un encantamiento silenciador  para evitar que algún chismoso escuchara su conversación.

 

   Cuando el aula quedó protegida Padfoot se transformó en Sirius y se fue a sentar junto a Harry y Lupin, ambos amigos sabían que esta lectura estaba siendo demasiado difícil para Harry.

 

-Harry, sé que esto es difícil para ti, pero sabes que es necesario. Aun no es seguro que sea real lo que dijeron esas chicas, pero en caso de que sea así sabremos como eliminar a Voldemort y evitar que se siga haciendo más fuerte. Además, estoy seguro de que si la lectura de los libros en algún momento es muy difícil para ti salir del gran comedor puede ser una opción y no creo que te lo prohíban, después de todo no te perderías de nada ya que tú has vivido estas cosas-

 

-Lo se Sirius, pero no importa que sea, yo podré con ello, después de todo como ya dijiste, ya viví todo eso así que nada puede sorprenderme. Mejor ponte a comer para que no estés dando lata al rato-

 

   Sirius rio y sin pensarlo dos veces comenzó a comer un poco de todo. Después de todo extrañaba la comida que servían en Hogwarts. Mientras Harry comía y veía divertido a su padrino.

 

   Los señores Granger estaban sentados junto a su hija, estaban un poco nerviosos ya que era la primera vez que veían magia tan abiertamente y ver un perro convertirse en un hombre los había sorprendido demasiado.

 

   Hermione estaba platicando con ellos y pidiéndoles que no la regañaran demasiado por las cosas que había pasado en la escuela a lo que sus padres prometieron esperar una explicación antes de tomar la decisión de castigarla o no lo cual la hizo sonreír.

 

   Y así entre bromas y pláticas agradables la cena terminó y salieron del aula topándose con dos “alumnos” de Hogwarts, uno de ellos era el hombre que había defendido a James y Lily Potter. Harry se les quedó viendo y sin poder evitarlo se acercó a ellos quedándose atrás.

 

-Buenas noches, yo… yo quisiera saber si de casualidad conocieron a mis padres o algo así. Después de todo los defendieron con uñas y dientes y me dejo sorprendido ¿Quiénes son ustedes?-

 

   Lily se quedó viendo a su hijo sin decir nada, tenían prohibido decir algo, no porque fuera a pasar algo malo, simplemente era una noticia que se debía tratar con sumo cuidado ya que no era común que dos personas que estaban supuestamente muertas aparecieran en el colegio con la misma edad con la que habían muerto 14 años en el pasado por lo que se limitaron a mirarlo sin decir nada ocasionando que Harry se exasperara.

 

-¿Qué pasa? ¿Hay algún problema si me dicen algo? Si conocieron a mi padres o saben algo y tiene prohibido decirme les juro que no diré nada, solo por favor, al parecer los conocieron bien y…. ¿Saben? No conocí a mis padres, no los recuerdo, los asesinaron antes de que fuera capaz de crear recuerdos con ellos por lo que los conozco por las fotografías que me regaló Hagrid en mi primer año en Hogwarts o por las anécdotas que me cuentan Sirius y Lupin, pero si ustedes tienen más información sobre ellos me gustaría saberla.-

 

   Al escuchar a su hijo hablar de ese modo tanto James como Lily quisieron abrazarlo y decirle de una buena vez quienes eran, pero debían soportar un poco más, no querían fallarle a esas chicas hadas, después de todo si no fuera por ellas ellos seguirían muertos y su hijo tendría que volver a vivir con los crueles familiares de Lily.

 

   Antes de que Harry pudiera decirles algo más, Sirius, Lupin, Ron y Hermione regresaron ya que se habían percatado de que Harry se había quedado atrás. Al verlo platicar con aquellos extraños alumnos se acercaron de inmediato tomando su varita con más fuerza de la necesaria. Eso ocasiono que James sonriera, sus amigos estaban defendiendo a su hijo al igual que los amigos de Harry y antes de que la situación pudiera salirse de las manos aparecieron las hadas en medio de todos.

 

-Harry, Ron y Hermione ¿qué hacen aquí todavía? Deberían estar camino a su sala común. Ya es tarde.-   Les dijo amablemente Flora. Harry la miró un poco molesto y señalo a las personas con las que estaba platicando.

 

-Solo quiero saber si ellos conocieron a mis padres. No cualquiera defiende a alguien del modo que ellos lo hicieron sin antes haberlos conocido.-

 

-Entiendo Harry, pero nos vas a tener que disculpar, aun no es un buen momento para que se sepa toda la verdad. Necesitamos pensar bien las cosas antes de dar un paso en falso, así que les suplico que todos vayan a sus habitaciones.-

 

-No pueden esperar que después de lo que nos dijeron vayamos a nuestra habitación tan tranquilos. Yo quiero saber quiénes son ellos y si conocieron a mis padres-

 

   Harry estaba perdiendo la paciencia, Sirius debió notarlo porque se acercó a Harry y lo tomo por los hombros.

 

-Harry, puedo asegurarte de que estas personas no conocieron a tus padres, de ser así Remus y yo lo sabríamos y te aseguro que no los conocemos, quizás simplemente son personas con sentido común y saben que no le debes ninguna explicación a nadie de cómo te libraste de la maldición asesina.-

 

-Él tiene razón Harry, no conocemos a tus padres…-  James tomó la mano de su esposa y la apretó un poco; giró sobre sus talones y caminó rumbo a su habitación asignada ignorando el llamado de su hijo y sintiendo el corazón roto en mil pedazos.

 

-Esperen, esperen por favor, no se vayan-  Harry sentía que podía obtener respuestas de ellos, su instinto se lo decía y este nunca le había fallado. Trato de ir tras ellos, pero Sirius lo detuvo.

 

-Harry, por favor. No te preocupes por esto. Te prometemos que cuando llegue el momento sabrás quienes son ellos. Por el momento no debes preocuparte.-  Bloom miró a Harry directamente a los ojos y hablo con completa sinceridad.

 

-Solo quiero saber si esas personas conocieron a mis padres, sé que parece imposible, pero lo siento, sé que es así, aunque no se explicarlo.-

 

   Las hadas le sonrieron y se miraron entre ellas, sabían que Harry Potter tenía excelentes instintos, pero aquello que sentía ese momento no era un instinto sino la sangre llamando.

 

-Harry no quiero mentirte así que no responderé solo te voy a pedir que cuando todo esto sea revelado tengas la mente abierta y aceptes las cosas, aunque parezcan una locura.-

 

   Harry miró a las hadas y después de varios segundos asintió levemente con la cabeza.

 

-De acuerdo, tendré la mente abierta, pero en verdad espero obtener respuestas lo más pronto posible. Creo que tengo ese derecho, después de todo es mi vida la que se está leyendo frente a demasiadas personas.-

 

-Claro, ahora vayan a sus habitaciones y Sirius vuelve a ser Padfoot, no es buen momento de que las personas se enteren que un supuesto asesino está aquí.-

 

   Las hadas se fueron a sus respectivas habitaciones y Harry, Sirius y sus amigos se encaminaron a las propias. Los chicos llevaron a Sirius y Remus a su habitación y después se dirigieron a la sala común de Gryffindor donde todavía había muchas personas, fueron a la mesa que estaba disponible y se sentaron.

 

   Los tres después de ver que nadie les prestaba demasiada atención ya que seguían comentando el primer capítulo y la idea de gente del futuro que decidieron hablar entre susurros para no ser escuchados por accidente. 

 

-Harry, yo también creo que esas personas saben más de lo que dicen, tienes razón, la forma en que defendieron a tus padres fue muy…-  Hermione no encontraba las palabras exactas de describir el sentimiento y a su lado Ron asentía a las palabras de Hermione.

 

-Hermione tiene razón, los defendieron como si los conocieran y hubieran sido amigos, pero es imposible ¿no? No se ven más grandes que Bill o Charlie-

 

-Por eso quise preguntarles, si no hubieran llegado las hadas creo que hubiéramos obtenido respuestas. Sinceramente tengo mucha curiosidad por saber quiénes son-

 

   Estaban tan metidos en su platica que no se dieron cuenta cuando los gemelos, Ginny, Lee, Neville, Dean, los hermanos Creevey y sus compañeros del equipo de quidditch (incluso Oliver que se había colado en la sala común) se acercaron y los rodearon.

 

   Harry fue el primero en darse cuenta y se quedó callado, casi instantáneamente Ron y Hermione los vieron y se callaron.

 

-¿Se les perdió algo?-  Preguntó Hermione mirándolos mal por querer escuchar su conversación.

 

-Lo sentimos, pero creímos que estaban platicando algo interesante y como siempre saben más que el resto queríamos enterarnos ya que nunca comparten nada con nadie más.-  Dijo quitado de la pena George.

 

   Los tres los vieron mal y después negaron con la cabeza varias veces. A pesar de que los libros les quitarían sus secretos eso no quería decir que dejarían que se inmiscuyeran en sus nuevos secretos y/o aventuras.

 

-¿Cómo qué no? Vamos Ron, somos tus hermanos, puedes confiar en nosotros que no diremos nada.-  Le dijo Fred a su hermano mientras Ginny y George asentían a su lado.

 

-Pero si no tenemos nada que decirles-

 

-Ron tiene razón, porque no van y hacen no sé, lo que tengan que hacer-  Les dijo Hermione amablemente.

 

-Saben que con los libros descubriremos todos sus secretos ¿no?-  Les preguntó Oliver.

 

-Eso no cambia nada, los próximos secretos serán nuestros y claro está que no aparecerán en los libros.-  Les dijo Harry muy seguro.

 

-Cuidado, los tendremos vigilados-  Les dijo Dean y los dejaron solos por el momento.

 

-¿Saben? Dean tiene razón, a partir de ahora deberemos tener más cuidado si no queremos ser atrapados en lo que sea que hagamos este año.-  Les dijo Hermione a los chicos que asintieron.

 

-En fin, Harry, mañana vuelves a intentar hablar con esas personas. Quizás ahora si obtengas información importante.-  Dijo Ron y los tres asintieron para después echar una partida de ajedrez donde Ron venció a ambos de formidable manera lo cual no sorprendió a ninguno de los tres.

 

   Cuando pasaba de medianoche decidieron subir a sus respectivas habitaciones para poder descansar, estaba claro que los capítulos siguientes serían más duros que nada y más aún porque las hadas habían dicho que los libros también hablaban de su estadía con los Dursley y eso sí que lo preocupaba. A sus amigos les había comentado más o menos como era su vida con ellos, pero había omitido decirles que durante casi 11 años lo habían tenido viviendo en la alacena debajo de las escaleras o que lo habían puesto a cocinar desde muy chico.

 

   Les había comentado que su primo lo molestaba mucho junto con sus amigotes, pero no que era golpeado y perseguido más de lo que se podían imaginar.

 

   Para ser sincero consigo mismo, realmente le preocupaba las reacciones de la señora Weasley y de Sirius ya que ambos sabían mucho menos que sus amigos. ¿Y si Padfoot perdía el control y se transformaba en Sirius? Esperaba que las hadas lo protegieran, así como habían hecho con sus tíos y primo.

 

   Después de llegar a la conclusión de que por el momento no podía hacer nada para evitar los acontecimientos futuros se acomodó en la cama y pocos minutos después cayó profundamente dormido.

 

   Esa noche Harry tuvo un sueño muy extraño. Estaba en la casa abandonada del padre y abuelos de Voldemort, estaba en compañía de aquellas personas que le causaban tanta intriga. Los tres corrían huyendo.

 

   La mujer tenía cogido de la mano a Harry mientras el hombre iba pasos atrás de ellos y vigilando cada pocos segundos lo que había a sus espaladas. Harry quería preguntar que pasaba, pero era como si el ratón se hubiera comido su lengua, no era capaz de articular palabra alguna.

 

   Ya tenían como 10 minutos corriendo cuando a sus espaladas escucharon una risa, cruel y fría, Harry no tuvo problemas para identificarla, esa risa lo acompañaba desde que supo cómo habían muerto sus padres y más aún cuando escucho en su tercer año los ruegos de su madre por protegerlo y la risa fría y cruel de Voldemort al querer matarlo.

 

   Llegaron a una callejón sin salida, los tres estaban atrapados, quisieron regresar y buscar otro camino, pero un ser los obstruyó el paso, el mismísimo Voldemort estaba ahí disfrutando el momento, con su ojos rojos y su rostro serpentesco sin nariz donde en su lugar había dos orificios alargados. Les sonreía mientras alzaba la mano donde tenía su varita, Harry quiso proteger y protegerse, pero de repente era un bebe en brazos de esa joven que lo miraba con miedo y aquel joven protegiéndolos con su cuerpo como un escudo, lo último que supo fue que despertaba tras una fría risa y un cegador rayo color verde.

 

   Estaba empapado en sudor y la cicatriz le escocia como hace mucho no pasaba, pero eso no podía ser una visión ¿no? Él no podía volver a ser un bebé y esos jóvenes no arriesgarían su vida por él. Al mirar a su alrededor notó que recién el sol estaba saliendo y que Ron estaba a su lado mirándolo preocupado.

 

-¿Estas bien Harry?-  Hablo en susurros para no despertar a sus compañeros.     

 

-Sí, solo tuve un sueño muy extraño y nada agradable, a decir verdad. Pero dudo mucho que sea una visión o algo así.-

 

-¿Estás seguro?, te veías muy inquieto-  La voz de Ron era realmente de preocupación, después de todo él siempre estaba ahí cuando su amigo tenía esos extraños sueños o visiones.

 

-Sí, seguro, pero al rato les cuento a ti y a Hermione que fue lo que soñé, por lo mientras como no creo que pueda volver a dormir iré a tomar un baño y los esperaré en la sala común-  Harry salió de la cama y después de tomar lo necesario para tomar un baño se encaminó a la salida de la habitación, Ron lo pensó unos segundos antes de tomar lo necesario también para bañarse e ir tras Harry.

 

-Voy contigo, solo ha de faltar como una hora para que comiencen a despertar los demás.-

 

   Harry le sonrió un poco, sabía que lo acompañaba solo para asegurarse que estaba bien y se lo agradeció de corazón sin decir nada ya que él y Ron no eran buenos expresando sus sentimientos.

 

   Cuando estuvieron listos bajaron a la sala común donde tuvieron que esperar muy poco para encontrarse con Hermione. Sonrieron al verse y se sentó a su lado.

 

-Deberíamos ir a buscarlos ¿no lo creen?-

 

-Sí, las demás chicas no notaron tu ausencia ¿verdad?-  Preguntó Harry ya que tenía miedo de que toda su casa estuviera detrás de ellos solo para saber en qué tanto se metía, incluso aun antes de saber todas sus aventuras.

 

-No, estaban muy dormidas ¿y los chicos?-  Preguntó en respuesta.

 

-Roncaban como siempre-  Dijo Ron encogiéndose de hombros.

 

-¿Utilizamos la capa? La traje conmigo-  La saco de debajo de su ropa.

 

-No, mejor solo hay que tener cuidado con las hadas. ¿Trajiste el mapa?-

 

-Sí Hermione, pero ¿crees que ellas aparezcan?-

 

-Mejor ya vámonos antes de que alguien nos encuentre aquí.-  Dijo Ron con apremio.

 

   Después de asentir los 3 salieron por la entrada donde se encuentra el retrato de la señora gorda y comenzaron a caminar sin realmente saber a dónde dirigirse ya que no tenía ni idea donde podrían estar durmiendo las visitas. Realmente dudaban que estuvieran en la misma alcoba que Sirius, Lupin y los demás Weasley.

 

   Después de varios minutos (casi una hora) Ron se estaba desesperado pues ya tenía hambre y como cada vez que sucedía eso su humor iba en caída sacando de quicio a Hermione.

 

-Ronald deja de estar fastidiando, creí que teníamos ganas de saber quiénes eran esas personas, pero si para ti comer es más importante que ayudará a Harry a descubrirlo ándate vete al comedor sin nosotros que cuando lo descubramos no te diremos nada-

 

-Perdón Hermione, bien sigamos buscando, aunque no creo que funcione demasiado después de todo no tenemos idea de dónde buscar y es más fácil que en una de esas nos encontremos con las hadas y arruinen nuevamente nuestra oportunidad de hablar con esos jóvenes, pero bien sigamos buscando y sigamos dando vueltas en círculos-  dijo completamente molesto y sonrojado hasta las orejas Ron.

 

   Harry previendo una nueva discusión entre sus amigos los mandó a callar con un ademán y una de sus frías miradas que los mantenían a raya. Sin decir demasiado y comprendiendo sus miradas siguieron caminando por un par de minutos nada más hasta que los 3 sintieron mucha hambre y decidieron ir al gran comedor donde ya los estaban esperando sus amigos y familiares un tanto preocupados por lo que nada más al sentarse los empezaron a interrogar si había pasado algo o donde se encontraban.

 

   Padfoot se acercó a Harry y mordió suavemente su pierna para llamar su atención y con una mirada le preguntó si todo estaba bien.

 

   Los 3 amigos tranquilizaron a sus amigos y familiares diciéndoles que sólo habían despertado más temprano de lo normal y habían decidido dar una vuelta por ahí, después de todo ese día y los que venían la pasarían rodeados de personas leyendo la vida de Harry y también la de Ron y Hermione y estaban seguros de que se iban a sentir aturdidos pero lo que querían aprovechar al máximo su tiempo a solas.

 

   Eso los dejó tranquilos por los que comenzaron a desayunar mientras tenían una charla amena y tranquila donde los gemelos Weasley se la pasaron haciendo bromas lo que consiguió que el trío de oro se relajará y olvidarán por un momento que en un par de horas seguramente se leería sobre sus primeras aventuras en el colegio cosa que seguramente les ganaría unos buenos regaños y castigos por parte de sus padres.

 

   Cuando todo el mundo parecía haber dejado de desayunar el director junto a una de las hadas se pusieron en pie y fueron al centro del gran comedor donde llamaron la atención de todos y les comentaron que seguirían con la lectura del primer libro lo que ocasionó que todos se acomodaran en sus lugares pues estaban ansiosos por saber cómo había ido la vida de Harry antes de llegar al colegio. El profesor Snape por su parte estaba ansioso porque se demostrará lo que siempre había dicho del mocoso, que era un arrogante, un mimado consentido que se metía en problemas en un 2 por 3 igual que su padre.

 

-Bien, después de un delicioso desayuno y una agradable y larga noche de sueño estoy segura de que todos tenemos las energías necesarias para seguir con esta lectura. Les comento que será un poco difícil de leer al inicio, pero les pido que guarden la compostura ya que no es momento de juzgar o sancionar a nadie. Lo primordial es terminar de leer en el menor tiempo posible y entonces sí, aquellas personas que merezcan ser castigadas lo serán y también podrán comenzar su ataque contra Voldemort.

   Hoy la persona que iniciará con la lectura será Flora, así que sin más demora comenzaremos la lectura del segundo capítulo de este primer libro el cual se titula El vidrio que se desvaneció.-

 

CONTINUARA


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