CAPITULO 1.- Grandes Sorpresas
Las Winx (Hadas) se encontraban en su última gran batalla contra las Trix (Hechiceras) para proteger el mundo mágico “Magix” y así por fin después de 7 largos años obtener la paz total.
Al terminar la batalla con un fuerte choque de magia por parte de las
hadas y de las hechiceras (obteniendo la victoria las hadas) en el cielo las
Winx pudieron apreciar una gran abertura entre dos mundos mágicos, como si se
tratara de un gusano del tiempo. Las hadas se encargaron de apresar a las hechiceras
y dejarlas en manos de sus novios, los guapos especialistas, para después
mirarse por unos segundos y asintieron,
se introdujeron en la abertura y llegaron a un mundo donde claramente la magia
existía, pero de una forma muy diferente a la suya. Estaban suspendidas sobre
el extremo de un pasillo muy largo y espléndido, con un suelo de madera
oscura muy pulida. El techo de azul pavo real tenía destellantes símbolos en
oro, que se movían y cambiaban como un enorme tablón de anuncios celestial. Las
paredes a cada lado eran de oscura y brillante madera artesonada y tenían
muchas chimeneas doradas fijadas en ellas. Cada pocos segundos una bruja o un
mago emergían de una de las chimeneas de la izquierda con un suave “whoosh”. En
el lado derecho, había formadas pequeñas colas delante de cada chimenea
esperando para partir. En el centro del pasillo había una fuente. Un grupo de
estatuas de oro, más grandes que el tamaño natural, colocadas en el centro de
un estanque circular. Estaba conformada por un mago de aspecto noble
con su varita apuntando al aire. Una bruja maravillosa, un centauro, un duende
y un elfo doméstico. Brillantes chorros de agua volaban de las puntas de sus varitas, de
la punta de la flecha del centauro, de la parte superior del sombrero del
duende y de cada una de las orejas del elfo doméstico, de modo que el
tintineante silbido del agua cayendo se unía a los estallidos y cracks de los
que se aparecían y al estruendo de la confusión de pasos de cientos de brujas y
de magos. Al terminar de ver aquello se dieron cuenta de que varios
magos y brujas les apuntaban con su varita lo cual las hizo sonreír.
Su
magia era muy diferente y mucho más poderosa pero como no tenían razón para
atacar alzaron las manos y dejaron su transformación de hadas aterrizando en el
suelo suavemente como si se trataran de gatos.
Un hombre de aproximadamente 38 años, pelo negro, gafas redondas y una
extraña cicatriz en forma de rayo en la frente se acercó a ellas y al ver que
no tenían la intención de atacar miró extrañado la abertura por la que habían
entrado la cual se mantenía del mismo tamaño e irradia una tipo de magia, muy
diferente y mucho más poderosa.
Comenzó a caminar hacia los elevadores que lo conducirían al
Departamento de Aurores y les hizo señas para que lo siguieran. Se encogieron
de hombros y fueron detrás de Harry Potter, si, ellas si sabían quién era y
donde estaban, ellas tenían montones de libros sobre el Colegio Hogwarts de
Magia y Hechicería, así como de todos los colegios de magia de aquel mundo
(Beauxbatons, Castelobruxo, Durmstrang, Ilvermorny, Mahoutokoro, Koldovstoretz
y Uagadou).
Después de 10 minutos se encontraban en una oficina amplia de paredes
blancas, en esta habitación a parte de ellas y Harry también estaba Ronald
Weasley.
-Bien, ya que estamos solos me podrían
decir quiénes son ustedes y que hacen aquí por favor- Las miró de forma dura y con duda, eran 7
chicas hermosas y no parecían malas, pero hace años había entendido que
personas así podrían a ser muy peligrosas.
-Hola, mi nombre es Bloom- Dijo una chica de cabello rojizo estilo
Weasley, ojos azul cielo y piel blanca. –Y
ellas son mis amigas, Stella, Tecna, Musa, Flora, Layla y Roxy y todas somos
hadas- Le sonrió amablemente sabiendo
que no les creerían fácilmente ya que ellos consideraban a las Pixies hadas.
-¿Hadas? Por favor, las hadas son muy
pequeñas y no son humanos como ustedes, intentémoslo una vez más. ¿Quiénes son
y que quieren?- Esta vez hablo con enojo
y empuñó su varita.
-Bloom no te está mintiendo, somos hadas, y
respecto a lo que hacemos aquí, digamos que al impactar nuestra magia con la de
las Trix se abrió una abertura entre tu mundo y el nuestro y venimos a
inspeccionar- Respondió el Hada de
cabellos rubio, piel clara y ojos color miel ignorando las caras de
incredulidad de los chicos.
Los
amigos se les quedaron viendo con cara de ¿Qué diablos es Trix? Y después Ron
negó con la cabeza pensando que esas chicas o estaban locas o era un extraño
plan para escapar de ellos. Después de lo que habían vivido no se fiaban de las
personas tan fácilmente y menos si les salían con tremenda cosa tan absurda.
-Así que hadas ¿no? ¿Tienen forma de
demostrarlo? Nosotros sabemos que las hadas son realmente pequeñas, son muy
diferentes a ustedes.- Respondió Ron
mientras no dejaba de apuntarlas con su varita, no pensaba bajar la guardia
hasta que demostraran que decían la verdad o que eran inofensivas.
-Por supuesto, el problema está en que ustedes
consideran Hadas a las Pixies, pero no es así, podrían venir a nuestro mundo y
así ver que no mentimos, no somos malas y no queremos hacerles daño- Después de hablar les sonrió el hada de
cabellos café castaño claro, piel morena y ojos color verde de nombre Flora.
-Realmente eso complica las cosas, no
podemos simplemente ir “a su mundo” y ya, eso es peligroso y estúpido- Harry se había vuelto realmente desconfiado
después de que la guerra llegara a su fin. Ya no se emprendía en aventuras
absurdas si no era necesario.
-Entonces deja que una de nosotras vaya y
traiga algo muy especial con lo cual estoy segura vas a creernos- Le respondió Musa (hada de piel apiñonada,
cabello azul, así como sus ojos) un poco molesta por su falta de confianza,
aunque lo entendía le molestaba.
-Musa, ¿estás hablando de los libros?
¿Enserio?- Se sorprendió Layla (hada de
piel morena, cabello café castaño oscuro y ojos azul cielo) pero tenía un
punto, si les prometían ayudar a que tantas muertes en esa guerra no pasaran
podrían regresar a Alfea y seguir con sus vidas por fin tranquilas y sin la
necesidad de utilizar magia y ser un poco rudas con ellos. Después de todo
ellas no eran así y si podían ayudarlos a ser un poco más felices ¿por qué no?
-No tenemos opción Layla, obviamente
después de todo lo de Voldemort no van a confiar ni siquiera en siete hermosas
chicas que les dicen que son hadas tan fácilmente, en cambio, si hacemos
algunos cambios aparte de que van a creernos pues ¿por qué no ayudar? Siempre
lo hacemos cuando podemos.- Bloom se
encogió de hombros y sonrió a sus amigas. Ellas le sonrieron en respuesta y
Bloom se dirigió a Harry y Ron.
-Y
bien, que te parece esto Harry Potter, te prometemos impedir las muertes de
Cedric, Sirius, el profesor Albus, Ojo Loco, tu lechuza Hedwig, Fred, Remus,
Tonks, Colin y todos los demás caídos a cambio de que nos dejes ir
tranquilamente.
Pero
te advierto que, si asemos esto en el proceso podría haber muchos cambios de
todo tipo y la historia que conoces desde tu quinto año en Hogwarts hasta la
fecha podría ser totalmente diferente, pero con un final más amable por lo que
deben meditar muy bien su decisión.
Porque
debes de saber también que nosotras podríamos irnos sin más, pero queremos
demostrar que somos buenas y ayudarlos en el proceso. Para algo somos hadas.
Nuestra misión en la vida es ayudar y definitivamente podemos ayudarlos a
ustedes a mejorar su vida y recuperar a los muertos ocasionados por la guerra
contra Voldemort.- Habló con total
seguridad Bloom que provocó que Ron y Harry bajaran un poco, solo un poco sus
varitas y las vieran con mucha ilusión, pero aun con dudas ya que prácticamente
les estaban diciendo que regresarían en el tiempo y salvarían las vidas de sus
seres queridos. Sonaba tan absurdo y no lo creían posible pero sus corazón
querían creerles y más al llevar tiempo tratando de hacer precisamente lo que
ellas les ofrecían.
-Y ¿Cómo se supone que van a lograr eso?
¿Cómo saben todo eso?- Harry sintió una
punzada en su corazón, si existía la mínima posibilidad de que eso pasara se
aferraría a ello con todas sus fuerzas. Y al ver la cara de Ron se dio cuenta
de que él pensaba igual. Si tenía la oportunidad de revivir a su hermano Fred
se aferraría a eso con su vida.
-Lo sabemos porque en nuestra escuela nos
hablan sobre ustedes, en historia de la magia que abarca todos los mundos donde
existe la magia.
Y
la forma de lograrlo es regresar a inicios de tu quinto año en Hogwarts y
llevar los 7 libros donde hablan sobre tu vida en los 7 años de escuela, están
escritos desde tu punto de vista y así podríamos evitar las muertes y derrotar
a Voldemort antes de que se haga aún más fuerte ya que se les explicaría lo de
los Horrocruxes, donde se encuentran como eliminarlos y con las pruebas que
llevaríamos el ministro de magia no podrá negar más el regreso de Voldemort y
podrán alzar sus defensas con el tiempo suficiente para evitar que él se
apropie de todo.- Respondió Roxy (hada
de piel blanca, cabello rosado fuerte y ojos color lila) calmadamente, sabía
que era demasiada información.
-¿En mi quinto año? Debe ser desde el
cuarto, así podrán evitar que muera Cedric.-
Sin saber porque Harry les creía y las ayudaría en todo lo posible.
Quizás eran sus ganas de ver todos esos rostros nuevamente. Si por fin tenía la
oportunidad de arreglar esto se adentraría en una nueva y loca aventura.
Después de todo Ron, Hermione y él llevaban años buscando una forma de regresar
al pasado y poder hablar con el profesor Dumbledore y decirle lo de los
horrocruxes y así tener mayores posibilidades de ganar sin una guerra o por lo
menos evitar tantas muertes estando lo suficientemente preparados y hasta la
fecha, 21 años después no habían encontrado forma alguna de conseguirlo y si
esta era su oportunidad lo tomarían sin pensarlo.
-No Harry Potter, debe ser en tu quinto
año, nosotras nos encargaremos de Cedric. Para hacer esto debes dejarnos ir a
nuestro mundo, tomar los libros y así con la piedra de los recuerdos regresar
23 años al pasado para aparecer frente a ti con 15 años de edad y comenzar la
lectura y evitar esas muertes. Claro está que vamos a evitar que nadie escriba
a sus padres y cuente nada del pasado o del futuro para evitar complicaciones.
¿Están de acuerdo?-
Harry
y Ron se vieron por varios minutos en silencio hablándose con la mirada. Si
existía la mínima posibilidad de conseguirlo lo harían. No importaba que, no
importaban los cambios o consecuencias. Aunque se estuvieran lanzando al abismo
sin paracaídas, pero valía la pena intentarlo ¿no? nada podía ser peor que
haber perdido a tantos seres queridos.
-De acuerdo, pero Ron, Hermione y yo
iremos con ustedes. Ustedes solas no podrán…-
-Eso es ofensivo, pero no importa, vayan
por Hermione, nos quedan 15 minutos antes de que se cierre la abertura y para
abrirla nos tomará hasta mañana ya que estamos muy agotadas en este momento y
necesitamos dormir por lo menos por un largo día.-
-Ron, comunícate con Ginny y con Hermione,
diles que vengan de inmediato. Yo me quedaré aquí, rápido.- Le urgió Harry y Ron salió de la oficina
yendo a la propia mientras Harry se ponía a escribir en un pedazo de pergamino.
5 minutos después entraron corriendo los tres.
-Harry ¿Qué pasa? ¿Quiénes son ellas?- Preguntó Ginny, pero como no tenían tiempo se
levantó, le entregó una carta y se acercó a las hadas.
-Ron, Hermione y yo nos iremos por un
tiempo, en esa carta te explico a grandes rasgos a donde iremos y lo que
aremos, cuida de Rose y Hugo también, en cuanto podamos regresaremos y será un
mundo mejor- La besó rápidamente y
caminaron hacia el atrio del ministerio de magia donde la abertura estaba casi
cerrada por completo.
Las Winx al ver el pequeño tamaño se
transformaron de inmediato (Magix Winx “Tynix”) y tomando de dos a cada mago
desaparecieron por la abertura y al pasar Bloom se terminó de cerrar dejando a
los magos y brujas desconcertados. Ginny leyó la carta rápidamente y sonrió
comprendiendo.
-Espero verlos pronto, espero
puedan regresarme a mis dos hermanos.- Sin
nada que decir entró a una chimenea vacía y regresó a su hogar.
ALFEA
Después de unos minutos atravesaron la
abertura y llegaron a Alfea, dejaron a los magos y a la bruja sobre el suelo y
abandonaron su transformación.
-Bien, este es nuestro mundo, esto es
Magix. En realidad, es nuestra escuela Alfea, pero está dentro del mundo de
Magix.- Les sonrieron las 7 hadas y poco
después se les acercaron la Directora Faragonda y la señorita Griselda.
-Winx, regresaron ¿Quiénes son ellos?
Esperen, son Harry Potter, Ronald Weasley y Hermione Granger ¿Qué hacen aquí?- Les preguntó entre curiosa y divertida.
-Es un poco largo señorita Faragonda, en
pocas palabras utilizaremos el poder de la Piedra de los recuerdos con ellos,
en su mundo, y con los 7 libros haremos un gran cambio- Respondió Bloom emocionada y sonrió.
-Ya veo, quien diría que llegarían con
ellos. Las Pixies las están esperando en su habitación. Les diré que vengan a
despedirse mientras Bloom va por los libros, también les mandaré con las pixies
una posion revitalizante para que su energía se reponga, así como la poción
matalobos. Winx, confió en ustedes, esta es su nueva misión. Sé que lo
lograran-
-Sí, así es. Las Winx logramos lo que sea.
Ve Bloom, ve por los libros- Le sonrió
Stella y mientras Bloom iba a la biblioteca llegaron las Pixies asombrando a
los magos y a la bruja.
-Esto es lo que nosotros conocemos como
hadas, tenían razón Ron- Comentó Harry
más confiado. Al parecer estas chicas decían la verdad.
-Sí, mucha razón, que vergüenza, imagina
cuando Dumbledore sepa que hemos estado en un error tan grande durante varios
siglos- Rio Ron, pero se calló cuando
Bloom regresó con 7 libros de pasta gruesa escritos a mano de títulos.
Harry
Potter y la Piedra Filosofal
Harry
Potter y la Cámara Secreta
Harry
Potter y el Prisionero de Azkaban
Harry
Potter y el Cáliz de Fuego
Harry
Potter y la Orden del Fénix
Harry
Potter y el Misterio del Príncipe
Harry
Potter y las Reliquias de la Muerte
-Estos son los libros que hablan de tu
vida en Hogwarts Harry Potter ¿Están listos para ir al pasado? Solo tengo que
pedirles que- Stella chasqueo los dedos
y su aspecto cambio totalmente, parecían más jóvenes, mucho más jóvenes y
tenían la ropa de Hogwarts como si volvieran a ser estudiantes. También sus facciones habían cambiado por
completo. -No importa lo que pase, lo
que vean o escuchen, se mantendrán ecuánimes y no revelaran su verdadera
identidad, nadie puede saber que ustedes son del futuro, solo podrán mostrarse
ante aquellos que lo autoricemos. Si no lo prometen no podemos llevarlos ya que
eso podría ocasionar problemas difíciles de eliminar-
-No haremos nada, solo queremos estar ahí
para nuestro Yo pasado y también para demostrar al Ministro que esto es real y
no un juego absurdo de Albus Dumbledore-
Respondió Ron a las hadas las cuales asintieron.
-Bien, entonces tomen la mano de una de
nosotras y no la suelten por nada o podrían caer en otra época a la cual no
vamos- Se tomaron la posion, guardaron
la otra posion matalobos y por último se despidieron de las Pixies y después sacaron
su piedra de los recuerdos, la activaron y después de varios minutos aterrizaron
en un Alfea de hace 23 años, soltaron al trio y después de transformarse (Magix
Winx “Tynix”) utilizaron toda su fuerza y chocaron el máximo de sus poderes
logrando abrir nuevamente el gusano del espacio/tiempo y atravesaron el lugar
junto con el trio.
Al
cruzar se dieron cuenta que estaban en el límite del Bosque Prohibido (el
choque de magia podía llevarte a cualquier lugar en el mundo y agradecieron
internamente haber llegado al lugar deseado, aunque sospechaban que su fuerte
deseo las había llevado ahí). Retiraron su transformación y comenzaron a andar
por el lugar hasta el castillo donde entraron y comenzaron a buscar al profesor
Dumbledore.
Agradecían
que fuera de noche y los estudiantes dormían en ese momento, no tenían ganas de
dar explicaciones antes de tiempo. Casi 1 hora después lo encontraron rumbo a
la lechucería donde al verlos paró en seco y los miro como analizándolos.
-Y bien ¿Quiénes son ustedes y que hacen
en Hogwarts a medianoche paseando como si fuera lo más normal del mundo?- A pesar de no sentir peligro de parte de
ellos sacó su varita lo que hizo sonreír a todos. Sabían que el director
estaría listo para pelear en caso de ser un peligro para sus estudiantes y su
colegio.
-Profesor Dumbledore, iré directo al
grano- Respondió Musa. Era conocida por
poseer tanta paciencia como una hormiga.
-Somos personas del futuro y venimos a cambiar la situación que se
avecina, necesitamos ir al Ministerio, convencer al ministro que en verdad
venimos del futuro para que cambien las cosas y no haya muertes por parte de la
Orden del Fénix, del alumnado y del propio ministerio de magia con la próxima
guerra, por lo que necesitamos hacer venir a la Orden del Fénix en su
totalidad, al joven Oliver Wood y el ministro junto a Percy Weasley. Así como a
los Malfoy, los señores Granger, Augusta
Longbottom, a los señores Diggory, el señor Lovegood, los esposos Tonks, Fleur Delacour,
Viktor Krum y a los Dursley-
Pasaron
unos minutos antes de que el sorprendido director fuera capaz de decir algo.
Era mucha información y muy descabellada incluso para él. -¿Por qué debería creerles? Esto es demasiado
sorpresivo. Sobre todo, con lo que está pasando en este momento, podría ser una
trampa y con eso hacer una matanza de las personas que me están pidiendo que
cite- Las miro con su típica sonrisa
mientras analizaba la situación.
El
Harry Potter del futuro se acercó al director y lo miró directo a los ojos.
-Si no viniéramos del futuro no podríamos
saber qué Harry Potter fue atacado por dos dementores cuando estaba con su
primo y tuvo que utilizar el encantamiento patronus para librarse de ellos por
lo que recibió una carta del ministerio donde se le decía que había sido
expulsado de Hogwarts. Pero al final fue citado a una audiencia disciplinaria para
saber si era absuelto o no. Usted durante todo el año lo evito porque creía que
así Voldemort tendría menos interés en él y…-
Tardó varios segundos en terminar su oración ya que sabía que lo que
diría seria doloroso para su director. –Y
usted se siente culpable por la muerte de su hermana menor Ariana ya que en esa
época tenía el pensamiento de “Por el bien mayor” por la influencia de Gellert
Grindelwald- El director los miró
sorprendido, dolido y aún más desconfiado por lo que Stella perdió la paciencia
y le mostro los libros.
-Bien, mire este libro, es el del primer
año del Joven Potter en Hogwarts, sabemos el pasado y el futuro en su totalidad,
queremos compartirlo con ustedes y evitar muertes innecesarias. Y si eso no es
prueba suficiente– Stella eliminó el
hechizo sobre el trio dejándolos como son y sonrieron a su profesor.
-Vaya, pero si son Harry Potter, Ronald Weasley
y Hermione Granger adultos- Dijo el
director con una gran sonrisa.
-Profesor, debe creernos, necesitamos
cambiar el pasado, evitar tantas muertes innecesarias, por favor. No podríamos
vivir si sabemos que pudimos evitar tantas muertes y no lo hicimos. No tiene
idea de lo doloroso que fue y lo difícil que ha sido poder seguir adelante aun
después de 23 años. Por favor señor, por favor ayúdenos- Le rogaba Harry, sin el director sería
imposible que Cornelius Fudge les creyera algo.
-Bien, bien Harry, pero ¿qué consecuencias
traerá al futuro si se modifica tanto el pasado? Es realmente arriesgado y
peligroso, por no decir imposible, aunque aquí está la prueba de que en el
futuro se encontró el modo. Podríamos evitar muertes y matar a Voldemort, pero
¿a qué costo? Hasta donde sé, modificar el pasado trae terribles consecuencias- Los cuatro miraron a las hadas esperando una
respuesta, dependiendo está el director les ayudaría. Sin él era imposible.
-Bien, pues, para empezar, Harry podrías
no terminar enamorado de Ginny Weasley por consiguiente tus hijos no existirían
o podrías casarte con alguien más, al igual que ustedes Ron y Hermione, podrían
no terminar juntos. Más allá de eso dudo que haya cambios que perjudiquen como
tal el mundo mágico ya que, aunque haremos cambios realmente drásticos no se
alterará el transcurso de la historia como tal, simplemente dará giros
inesperados. Así que decidan, están dispuestos a jugar el todo por el todo o
simplemente regresamos no sin antes modificarles la memoria y entonces tan
amigos o tan desconocidos como siempre-
Los
tres amigos se alejaron un poco para poder discutir la situación, no era nada
fácil, pero Ron quería arriesgarse, era devolverles un hijo muy amado a sus
padres, era devolverle la sonrisa, la vida a uno de sus hermanos, quizás no
terminaría junto a su amada esposa y no tendría a sus hermosos hijos, pero lo
valía completamente. Probablemente estaba siendo muy egoísta, pero estaba
seguro de que Hermione entendería.
Por
el lado de Hermione no le agradaba la idea de perder a su familia, pero
entendía la situación, era volver a unir a la gran familia como lo eran los
Weasley y definitivamente valía la pena arriesgarse. Además de que sabía que su
Ron haría lo que fuera por devolverle la vida a Fred, ya que al hacerlo era
devolverle la vida también a George ya que a pesar de haber seguido con su vida
era más que claro que estaba incompleto y que cada sonrisa era un verdadero
esfuerzo para él.
Harry
por su parte pensaba igual que Ron, quizás era egoísta el no pensar en sus
hijos ni en Ginny, pero cabía la posibilidad de recuperar al director
Dumbledore, al pequeño Dobby, a su lechuza, a Ojo Loco, al profesor Lupin y a
Tonks, era la oportunidad de devolverle algo de lo tanto que le habían dado los
Weasley, era devolverles un hijo, un hermano, el quizás también recuperaría su
esencia, su verdadero ser y sobre todo él podría recuperar a Sirius.
Después
de varios minutos se vieron a los ojos y asintieron por lo que después de una
sonrisa por parte del director los llevó a todos mediante aparición al
Ministerio.
Hablaron
con el Ministro Cornelius Fudge por varias horas hasta demostrarle que decían
la verdad sobre que venían del futuro, también tuvieron que mostrar al trío de
oro del futuro y dejar que viera los libros para convencerlo de que todo era
cierto y a regañadientes había “aceptado” que Voldemort había vuelto y que
Sirius Black era inocente y que las chicas frente a él era hadas (decía que
necesitaba leer en su totalidad los libros para aceptar por completo esas cosas
tan poco probables) y después de prometer tanto Cornelius como Albus que no
dirían nada de que Harry, Ron y Hermione estaban ahí mandaron varias lechuzas a
todas las personas que habían requerido las hadas solicitándoles que debían
presentarse en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería sin excepción al día
siguiente a la hora de la comida ya que era por cuestiones de fuerza mayor. Con
los Dursley iban a ir directamente por ellos y llevarlos a la fuerza si era
necesario, así como también irían por los señores Granger.
Cuando
terminaron regresaron al Colegio las hadas, el trio de oro transformados
nuevamente, el ministro, Percy (que se la vivía en el ministerio a lado del
ministro) y el director del colegio.
Al llegar el Director les proporcionó
habitaciones para que pudieran descansar, el regresaría al día siguiente a
tiempo para comenzar con la lectura de los libros ya que tenía cosas que hacer
fuera del colegio.
En cuanto el colegio quedo despejado las
Winx comenzaron con los planes que tenían para cambiar las cosas como le habían
prometido al trio del futuro y cuando terminaron por fin pudieron descansar
para dar comienzo a la lectura al día siguiente.
AL OTRO DÍA EN EL GRAN COMEDOR:
Estaban
los estudiantes comiendo tranquilamente en el gran comedor. Sin embargo,
nuestro amigo Harry Potter estaba de muy mal humor, después de todo no tenía
motivos para sonreír, por lo menos no ese día, los murmullos lo seguían donde
quiera que fuera. Lo seguían tachando de mentiroso, de un niño caprichoso ávido
de atención. También no podía dejar de pensar en lo mucho que odiaba a Dolores
Umbridge, después de todo las palabras “no debo decir mentiras” estarían para
siempre grabadas en su piel.
Sus
amigos Ron y Hermione lo miraban preocupados y un poco a la defensiva, después
de todo prácticamente desde que habían vuelto a ver ese verano él se había
desquitado con ellos, podían entenderlo, pero no por eso era menos molesto o
injusto.
Al
terminar la comida Dumbledore se levantó y solicitó la atención del alumnado y
profesores. Todos lo miraron raro, no era normal que diera avisos en esa época
del año y a la mitad de la comida, por lo que curiosos guardaron silencio y
miraron al director.
-Buenas tardes jóvenes, sé que se estarán
preguntando el porqué de este aviso y debo decirles que es algo sumamente
importante e intrigante. Hoy por la madrugada entraron al castillo unos
visitantes realmente interesantes que me han dicho algunas cosas aún más
interesantes que ellos mismos. Dejare que ellas sean quienes les expliquen las
cosas.-
En
ese momento se abrieron las puertas del gran comedor y entraron siete hermosas
chicas, se notaba que eran mayores que ellos. La mayoría de los chicos no les
apartaron la mirada de encima mientras caminaban a la mesa de profesores, entre
ellos estaban Ron y Harry por lo que Hermione y Ginny los vieron mal sin que ellos
se dieran cuenta.
-Muy buenas tardes, mi nombre es Bloom y
nosotras somos las Winx, somos hadas y venimos del futuro. Sé que muchos dirán
que es absurdo, que las hadas son diminutas y que es imposible viajar en el
tiempo, así como también que es una broma de mal gusto o que de verdad el
profesor Dumbledore ya perdió su última cabra y se le fue al monte, pero no es
así. Hemos dado suficientes pruebas tanto al Director Albus Dumbledore como al
Ministro de Magia Cornelius Fudge y ellos no dudan de nuestra palabra. Sé que
es difícil de aceptar, pero así son las cosas. No tenemos motivos para
engañarlos.-
Sin
poder evitarlo Dolores se levantó llamando la atención de todos y diciendo lo
que en sí todo mundo pensaba de aquel aviso.
-Ejem, ejem perdónenme, señoritas, pero
esto es una locura, para empezar, conocemos las hadas, son diminutas, en
segundo ¿del futuro? Es imposible que el ministro se creyera una cosa como
esta. Exijo que se retiren del colegio y que nos dejen seguir con nuestros
labores, los alumnos deben ir a sus clases.-
Muchos
estuvieron de acuerdo con la profesora, entre ellos el trio de oro muy a su
pesar. ¿En verdad creían que alguien iba a creer que venían del futuro? Eso era
absurdo por no decir imposible.
Harry
miró alrededor y pudo ver como muchos miraban al director como si en verdad se
le hubiera ido una cabra para el monte y aceptando que lo que decía Diario El
Profeta era verdad. Que Dumbledore ya era un viejo senil con ideas locas. Eso
le preocupó y molesto a partes iguales. Si seguía diciendo esas cosas menos
personas serían capaces de aceptar el regreso de Voldemort.
Harry
abandonó sus deprimentes pensamientos cuando el “”hada”” habló nuevamente.
-Como dije, sé que es muy poco creíble
pero como también ya dijimos, proporcionamos suficientes pruebas tanto al
director como al ministro, y si no nos cree se lo puede preguntar directamente
a él en cuanto entre al comedor. Si nos permiten, tenemos unos asuntos acá
afuera, los solucionamos y regresamos.-
Caminaron
de regreso a las puertas y antes de salir la última (Stella) les dijo.
-Ni siquiera intenten salir de aquí porque
no podrán-
Sonrió y salió por completo del gran comedor
donde estalló un pandemónium. Todos estaban confundidos y no sabían que pasaba,
el director trataba de calmarlos, pero era imposible. El gran comedor era una
locura.
-No nos pueden encerrar-
-Esto es una tontería, quiero
salir ahora mismo-
-Director, haga algo-
Y así, los alumnos gritaban al director que
hiciera algo e ignoraban su petición de silencio aun por encima del Sonorus.
FUERA DEL COMEDOR
Afuera
del comedor se encontraban reunidos tanto los miembros de la Orden, el ministro
de magia en compañía de Percy, los familiares muggles de Harry (Dursley),
Augusta Longbottom, los Tonks, los Granger, los Diggory, los Malfoy, Fleur
Delacour, Viktor Krum, Oliver Wood, el señor Lovegood, los chicos del futuro,
así como algunos invitados especiales. Estos últimos con su identidad oculta.
También
se encontraban confundidos y sin saber muy bien que hacer, en cuanto las hadas
se reunieron con ellos trataron de hacer muchas preguntas a la vez.
-Por favor, mantengamos la calma, ya vamos
a entrar al comedor, necesito señor ministro que haga entender a la profesora
Dolores que esto es serio y que no necesitamos de una persona malvada y cruel
como ella y que si no se está tranquila y callada será sacada del gran comedor
y solo regresará hasta el quinto libro- Dijo
un poco molesta Roxy. El ministro solo asintió y se quedó apartado junto a
Percy, se sentían tan incomodos y fuera de lugar.
Por
su parte Percy se sentía incómodo y culpable. Se encontraba en esos momentos en
el Colegio donde se daría lectura a la vida de Harry Potter, eso le había dicho
el ministro, también le había dicho que dichos libros les ayudarían a derrotar
al que no debe ser nombrado y le había confiado en la más absoluta discreción
que era verdad, que Harry y Dumbledore había estado diciendo la verdad todo
este tiempo y ahora no sabía cómo arreglar las cosas con su familia. Había sido
grosero y pedante, había dado la espalda a su familia dando prioridad a su
trabajo y negándose a ver la verdad.
Por
otro lado, el matrimonio Malfoy tenían una mueca de asco al estar rodeado de
personas tan corrientes y poca cosa.
-Quisiera saber qué hacemos mi mujer y yo
aquí. Está claro que no hay motivos reales para ello, rodeados de sangre sucias
y traidores a la sangre. Accedimos a venir porque la nota decía que era algo de
suma importancia, pero no tenemos intenciones de estar rodeados de semejantes
personas.- A pesar de que el ministro
estaba presente Lucius Malfoy no pudo evitar hablar de ese modo ya que no
toleraba a los Weasley y mucho menos a muggles y claro estaba que se había dado
cuenta que los Dursley y los Granger lo eran por la forma de vestir y señalar
cada cosa del castillo.
-Es necesario que ustedes estén aquí,
necesitan entender, necesitan comprender demasiadas cosas y así no poner en
riesgo mortal a su hijo…-
Al
escuchar esas últimas palabras ambos Malfoy se pusieron blancos como cera.
Podían ser crueles, malvados, amantes de las artes oscuras y discriminar a las
personas por su estatus de sangre, pero de lo que no había duda es que amaban a
su hijo por encima de todas las cosas por lo que decidieron quedarse y ver que
sucedía.
Mientras
tanto los Dursley estaban apartados de todos, no tenían ni idea que hacían en
ese horrible lugar, pero se podía ver al pequeño de los Dursley mirar todo
asombrado, no era nada a lo que sus padres le habían dicho. Ellos no conocían
el lugar, pero se lo habían pintado como lo más horrible del mundo y no era
así. En realidad, era interesante. Esperaba conocer un poco más del mundo de su
primo y hacerse su propio criterio.
-Bueno, iremos entrando poco a poco,
primero será el ministro junto con Percy Weasley que se sentaran en la mesa de
profesores, le seguirán la Orden del Fénix que pueden sentarse en la mesa de
Gryffindor a menos que quieran sentarse en la mesa de su antigua casa, en
seguida irán los Malfoy que claro está se sentarán junto a su hijo, después el
joven Oliver, la señorita Fleur, el joven Viktor que igualmente pueden ir a la
mesa de los leones, los señores Diggory
pueden sentarse en la mesa de la casa de su hijo y el señor Lovegood que irá a
la mesa de la casa de su hija, la pareja Tonks pueden ir a la mesa Gryffindor o
a la mesa Hufflepuff, tras ellos irán todos ustedes (señaló a los visitantes
del futuro y a unos invitados sorpresa) que se quedarán atrás, ahí pondremos
lugar para todos ustedes y cerraremos la procesión con ustedes- señaló a los Dursley y los Granger. -Y nosotras ¿de acuerdo? En marcha.- Nadie dejo nada, pero iban a aceptar el
acomodo sin hacer cambios.
Stella
abrió las puertas del gran comedor y entraron como se había acordado. El ministro
y Percy se acercaron a la mesa de profesores junto a Dolores, la Orden en su
completo se acercó a la mesa de Gryffindor al igual que Oliver, Fleur y Viktor.
Los señores Diggory se acercaron a la mesa de los puff junto a los amigos de su
finado hijo Cedric, los Malfoy fueron enseguida con su hijo, Ted y Andrómeda
Tonks también fueron a la mesa Gryffindor. Los invitados especiales en cuanto
entraron se quedaron cerca de las puertas y por último entraron las hadas
seguidas de los Dursley y los Granger.
Harry
al ver a sus tíos y primo abrió grande los ojos por la sorpresa y dirigió su
mirada a la mesa de profesores buscando la mirada del director, necesitaba una
explicación ¿qué estaba pasando? Y más aún al ver a Padfoot ¿es que no sabía lo
peligroso que era que estuviera ahí? ¿Qué diablos significaba todo eso?
Pero
no era el único sorprendido, Hermione había corrido hacia sus padres y los
abrazó mientras preguntaba que hacían ahí. Ron y el resto de los Weasley que
seguían estudiando se levantaron para platicar con sus padres y hermanos
mayores. Malfoy miraba más que sorprendido a sus padres ¿Qué hacían ahí?
Los
amigos de Cedric saludaron a los señores Diggory los cuales solo los saludaron
con una seca cabezada. No estaban de humor para estar en ese lugar, desde que
habían perdido a su hijo eran una pareja consumida por el dolor, pero aun así
no podían rechazar una invitación del ministro.
Después
de que Harry saliera del shock de ver ahí a los Dursley no pudo evitar sonreír sinceramente
y por primera vez al ver a Padfoot que movía la cola con demasiada emoción al
llegar a su lado, pero el miedo y preocupación de que lo atraparan y lo
mandaran a Azkaban o le dieran el beso del dementor estaba muy presente. Debía
de ser muy obvio ya que Padfoot le lamió la mejilla y se acomodó a sus pies.
Al
recorrer el área de invitados vio que también estaba el profesor Lupin, el
profesor Moody, Tonks, la abuela de Neville el cual se había levantado y estaba
saludando a su abuela tímidamente, Kinsgley y todos los Weasley estaban, así
como también Fleur y Viktor, al parecer también los padres de Tonks y por lo
que podía ver también el padre de Luna estaba ahí.
Su
cabeza era un torbellino de preguntas ¿Qué hacían todos ahí? ¿Qué hacían los
Dursley ahí? ¿Era posible que las supuestas hadas fueran de verdad seres que
venían del futuro? ¿Para qué habían venido?
Después
de que todos saludaran a sus familiares y conocidos las hadas caminaron hasta
el frente seguidas de los Granger y los Dursley y encararon a los alumnos y
profesores.
-Bien, antes de decirles el motivo de
nuestra visita y el porqué de todos nuestros invitados queremos que el ministro
tenga unas palabras para con ustedes.-
Fudge
se veía incómodo pero seguro de lo que iba a decir. Se levantó más seguro de lo
que estaba o esa impresión dio a Harry y se aclaró la garganta.
-Bien, en las pasadas horas fui testigo de
algo sumamente extraordinario, estas chicas realmente son personas del futuro,
aun no sé si son hadas, pero vienen del futuro. Puede parecer disparatado, pero
ellas proporcionaron al ministerio pruebas suficientes para probar su dicho,
por lo que es necesario que todos escuchemos con atención lo que tienen que
decirnos. Es algo que será muy importante para todos. También debo decir que el
ministerio en cuanto termine la lectura de los famosos libros tomará cartas en
el asunto y hará hasta lo imposible para proteger a la comunidad mágica de las
situaciones venideras-
En
cuanto terminó de hablar se sentó y Bloom dio un paso al frente para poder
hablar.
-Bien, ahora que no debe haber dudas de
que venimos del futuro les informaré cual es nuestro objetivo al venir a esta
época y a este lugar….-
Se
quedó callada por varios segundos para darle dramatismo al momento.
-El motivo es la guerra que se avecina.
Así es, hay una guerra próxima y se perderán muchas vidas si no se comienza a
hacer algo desde ahora. Puedo ver en su rostro las preguntas de ¿el qué?
¿Contra quién? La respuesta la tienen desde el año pasado cuando Harry Potter
informó que Voldemort había regresado.
Antes
de comenzar con la lectura de estos libros debemos pedir la autorización de la
persona protagonista de los mismos. Harry Potter, los libros hablan de tu vida
en Hogwarts y fuera de ella, es decir tu vida con los Dursley.
Si
nos autorizas leer debes saber y todos ustedes
-dijo viendo al resto de las personas reunidas- que se deben leer todos los libros por
completo así sean repetitivos, aburridos, tediosos, disparatados o de poco
interés para muchos, entonces ¿lo autorizas?-
Bloom se acercó al Harry de 15 años y le mostró el título de los libros
esperando su respuesta.
-¿Por qué debe ser mi vida? Por supuesto
que no, no doy mi autorización, eso invade mi privacidad, mis pensamientos, mis
sentimientos. No, no lo autorizo. Además, no son hadas. No pueden esperar que
creamos algo así, las conocemos demasiado bien. Las hadas son….- Miró hacia todos lados buscando una respuesta
cuando vio a un “hada” de su mundo y la señaló.
–Eso si es una hada, no nos quieras tomar por tontos.- Harry veía con rabia a Bloom y al director
¿por qué diablos no decía nada?
-Harry, entiendo que no quieras que tu
vida privada salga a la luz. A nadie nos gustaría, pero para tu mala suerte tú
eres parte fundamental de esta guerra o por lo menos lo fuiste en una línea de
tiempo diferente a esta… por cierto, antes de algo más, Tecna si me haces el
favor–
El
hada nombrada mandó un pequeño hechizo a la cabeza de Harry y así bloqueando la
mente de Harry de Lord Voldemort.
-Gracias amiga, como decía, profesor
Dumbledore ya no tenga miedo de hablar con Harry o verlo directamente a los
ojos, hemos cerrado la conexión con Voldemort por un tiempo. Y segundo Harry
¿estás seguro de no querer leer estos libros? Si los leemos existirá un gran cambio
en esta línea del tiempo. Para empezar, evitarías bastantes muertes. En este
momento no te puedo dar ejemplos de cuáles serían ya que las iremos
descubriendo conforme avanza la lectura, pero puedo asegurarte de que salvar
esas vidas te hará feliz en el futuro-
Harry
en ese momento estaba con un humor de perros y no razonaba muy bien por lo que
se alteró aún más y se puso a gritarle al “hada”.
-¿Qué diablos me han hecho? ¿De qué
conexión hablan? Ustedes me han hecho algo y no lo pueden negar- Respondió Harry muy molesto, se levantó y se
acercó a la mesa de profesores y encaró a Dumbledore, después de todo desde que
habían comenzado las clases, es más, desde que lo vio en la audiencia
disciplinaria en el ministerio el profesor Dumbledore había rehuido de su
mirada, no le explicaba nada y no se disculpaba por haberlo mantenido al margen
durante las vacaciones. Y ahora salía con esa situación tan absurda donde tenía
que dejar que su vida, SU VIDA fuera leída ante todo el colegio y la Orden del
Fénix. Eso no se le hacía justo.
-Harry, te voy a pedir que vuelvas a tu
lugar, estas amables señoritas no te han hecho nada malo ¿o me equivoco?- Les preguntó Dumbledore y al recibir una
negación por parte de ellas sonrió y por fin se atrevió a ver a Harry a los
ojos. –Lo que te hicieron no lo sé. Si
vuelves a tu lugar ellas podrán explicarnos mucho mejor que está pasando. Así
que por favor- Con un movimiento de su
mano le pidió a Harry que regresara a su lugar, aún molesto regresó sobre sus
pasos y se sentó entre sus dos amigos, pero ignorándolos. Seguía molesto con
ellos también.
-Bien, lo que te acabo de hacer es sellar
por algún tiempo la conexión directa que tienes con la mente de Voldemort para
evitar que tú entres a su mente o en su caso él sea capaz de entrar a la tuya y
se enteré de lo que vamos a tratar aquí. Es indispensable que lo que vamos a leer
no llegue a él- Comentó Tecna como si
fuera la cosa más normal del mundo y después le sonrió.
-Pero ¿de qué conexión hablan? Yo, yo no
lo entiendo- Harry suspiró frustrado y
las miro sin entender. En ese momento se sentía más frustrado que molesto. Odiaba
no entender las cosas.
-La conexión que existe entre tú y
Voldemort. Mira, te lo voy a explicar. El año pasado fuiste capaz de ver como
Voldemort asesinaba a un muggle viejo, así como fuiste capaz de ver que
Voldemort y a Wormtail planeaban algo. Eres capaz de percibir los pensamientos
de Voldemort cuando él esta o muy enojado o muy feliz. Eso fue lo que sellé con
un poco de magia. Después de terminar la lectura de los libros tendrás que
aprender a hacerlo solo ya que eliminaré el hechizo. Lo importante por ahora es
mantener tus pensamientos a salvo de la mente de Voldemort. Ni por error
podemos permitir que todo lo que se va a leer por los próximos días salga de
aquí o traería muy malas consecuencias -
Harry
un poco aturdido por tanta información asintió y se sintió un poco, solo un
poco más relajado. Ahora era capaz de entender un poco el actuar del viejo
director. Aun no se le iba por completo la molestia, pero había disminuido
considerablemente. –¿Por eso el profesor
Dumbledore rehuía de mí? ¿Por eso me ha mantenido al margen todo el verano y
desde que llegué a la escuela?-
-Así es Harry, temía que si te prestaba
demasiada atención Voldemort se fijaría más en ti. Te pido que me disculpes, no
fue justo contigo, pero creía que era lo mejor.-
Negó
levemente y dejó que las “hadas” siguieran explicando la situación.
-Bueno Harry, entonces ¿si autorizas la
lectura de los libros?-
Harry
miró con enojo a esa persona que se decía hada y negó con la cabeza, no
permitiría ser ultrajado de ese modo frente a todo el colegio, frente a Malfoy,
no permitiría que se burlara aún más de él.
-Harry, sé que es difícil aceptar algo
así. Ser el centro de atención y que las personas pongan expectativas sobre tus
hombros cuando tú no te sientes capaz, sé que es muy molesto.
Te
juro que lo entiendo, pero muchas vidas están en tus manos en este momento. Te
voy a dar unos minutos para que lo pienses, pero que quede claro que si tu
siguiente respuesta es no entonces sin más nos iremos nosotras y les borraremos
la memoria de lo que ha pasado hasta ahora y la historia seguirá su curso casi
normal, pero si aceptas podrás saber el futuro y de ese modo todos sabrán como
detener a Voldemort y entonces esta ya no será solamente tu guerra. Será la de
todos aquellos que quieran un mundo mejor donde vivir.- Le habló tranquilamente Bloom, de las siete
Winx ella podía entender a Harry respecto a tener un gran peso sobre los
hombros y que les tengan expectativas que tienes miedo de defraudar.
-Antes de tomar una decisión tengo una
duda, dicen que lo que vamos a leer aquí es necesario que no llegue a oídos de
Voldemort, pero ¿Cómo planean lograrlo cuando un mortifago está aquí? El señor
Malfoy es un mortifago, lo vi el año pasado regresar a sus filas. Yo no
entiendo nada.-
Bloom
le sonrió y se acercó a él. –Así es
Harry, Lucius Malfoy es un mortifago, pero después de leer lo que vamos a leer
creme que se dará cuenta de sus errores y pensará muy bien donde poner su
lealtad, claro, si quiere que su hijo viva una vida en lo que cabe tranquila,
aquí, con la Orden y el profesor Dumbledore podrán pedir ayuda y ser protegidos
ya que dudo mucho que Voldemort se lo tome a bien. Ahora medita muy bien tu
respuesta. ¿Nos dejaras leer tu vida o no?-
Harry
se quedó viendo al “hada”, realmente ella parecía entender lo que él estaba
pasando. Sin decir más salió del gran comedor solo, no dejó que Ron o Hermione
lo siguieran y fue a caminar. Necesitaba meditar todo. Si no leían muchas
personas morirían. En cambio, sí leían podrían detener a Voldemort para siempre
y él podría tener por lo menos sus dos últimos años de escuela tranquilos y
normales como cualquier estudiante. Claro que a cambio tenía que dejar que
todos conocieran su nada agradable vida con los Dursley, cosas que se leerían
frente a ellos, así como lo que pensaba y sentía.
Él
en otras circunstancias definitivamente no hubiera aceptado, pero viendo
objetivamente las cosas debía aceptar que era un pago bastante módico a cambio
de una vida tranquila.
15
minutos después regresó al gran comedor para dar su respuesta después de
meditar y pensar en los pro y contras.
-Adelante, vamos a leer los dichosos
libros, pero a cambio quiero inmunidad total por todo lo que haya hecho, bueno,
para mí y mis amigos. No regaños, castigos o puntos negativos-
-Claro que sí Harry, me parece justo, pero
debes estar consciente de que, si no quieres ser regañado, castigado o que no
se bajen puntos a ti como a la señorita Granger y al señor Weasley esto se
aplicará a todos los estudiantes, no podemos hacer diferencias- Contesto Dumbledore con una gran sonrisa.
Harry
se lo pensó mejor, esas eran condiciones que no le convencían del todo por lo
que cambió su pedido.
-Entonces me gustaría que el sistema de
puntos quede deshabilitado mientras dure la lectura y que después de ello no se
puedan bajar puntos a nadie a causa de lo que se vaya a leer, sin embargo,
acepto los regaños y castigos para
cualquiera pero que solo sea la profesora McGonagall quien decida los castigos
y que los llevemos a cabo con ella.
También
cualquier profesor puede solicitar un castigo, pero recalco que la única que
decide los castigos y quien los supervisará será la profesora McGonagall para
que así los castigos sean justos.-
Harry
pudo notar que Snape estaba por protestar a su pedido, pero se tranquilizó
cuando el director acepto las condiciones por lo que permitió que el hada Bloom
siguiera hablando.
-Te lo agradezco Harry, eres muy amable,
sé que es difícil para ti, después de todo tienes razón, tus pensamientos y
sentimientos quedarán expuestos ante toda la escuela. Sinceramente eres muy
valiente en aceptar. Bien, antes de comenzar-
El
hada Roxy hizo aparecer varias sillas en la parte de atrás donde se encontraban
con otra apariencia personas muy especiales que poco a poco serían rebeladas a
diferentes personas que en ese momento desconocían por completo de la
situación.
–Perfecto, ya estamos todos, ahora si
podemos comenzar esta lectura tan interesante y reveladora. Dursley y Greanger
pueden tomar asiento también- Sonrió con
suficiencia Roxy después de aparecer cinco sillas más junto a la mesa de
Griffyndor y se fue a sentar junto al resto de sus amigas.
En
cuanto llego Stella se levantó y se dirigió a todo el colegio e invitados.
-Debo decirles que a partir de ahora nadie
puede salir o entrar del castillo, y que la lechucería está cerrada, pero no
deben preocuparse de que nadie los buscará para nada. También queda prohibido
atacar a los familiares de Harry Potter y como sé que será difícil- Lanzó un pequeño hechizo a los Dursley
dejándolos protegidos de cualquier posible ataque dentro de una pequeña burbuja
transparente. -Eso es todo, ahora si el
primer libro se titula Harry Potter y la Piedra Filosofal y el capítulo 1 es El
niño que vivió.- Al terminar de
hablar Stella se sentó nuevamente y segundos después el colegio entero comenzó
a protestar, no estaban de acuerdo con estar encerrados en el colegio. Era como
si fueran prisioneros, el que más ruido hacía era Draco Malfoy, después de todo
para él era demasiado absurdo leer la vida de San Potter, odiaba que tuviera
más atención, como si la necesitara.
Mientras
el profesor Dumbledore llamaba al silencio con un potente “sonorus” el trio de
oro se miraron al escuchar el nombre del libro, ese había sido su primer año en
Hogwarts, donde se habían enfrentado a un gigantesco perro de tres cabezas,
habían sospechado de Snape, habían enfrentado a un trol, habían protegido la
piedra filosofal de Voldemort así logrando que se retrasará su regreso al mundo,
pero sobre todo en ese año se habían convertido en los mejores amigos.
Cuando
todos los alumnos terminaron de despotricar y el gran comedor quedó en silencio
y comenzó la lectura del primer capítulo.
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