CAPITULO 1.- Grandes Sorpresas


 Las Winx (Hadas) se encontraban en su última gran batalla contra las Trix (Hechiceras) para proteger el mundo mágico “Magix” y así por fin después de 7 largos años obtener la paz total.

   Al terminar la batalla con un fuerte choque de magia por parte de las hadas y de las hechiceras (obteniendo la victoria las hadas) en el cielo las Winx pudieron apreciar una gran abertura entre dos mundos mágicos, como si se tratara de un gusano del tiempo. Las hadas se encargaron de apresar a las hechiceras y dejarlas en manos de sus novios, los guapos especialistas, para después mirarse por unos segundos y  asintieron, se introdujeron en la abertura y llegaron a un mundo donde claramente la magia existía, pero de una forma muy diferente a la suya. Estaban suspendidas sobre el extremo de un pasillo muy largo y espléndido, con un suelo de madera oscura muy pulida. El techo de azul pavo real tenía destellantes símbolos en oro, que se movían y cambiaban como un enorme tablón de anuncios celestial. Las paredes a cada lado eran de oscura y brillante madera artesonada y tenían muchas chimeneas doradas fijadas en ellas. Cada pocos segundos una bruja o un mago emergían de una de las chimeneas de la izquierda con un suave “whoosh”. En el lado derecho, había formadas pequeñas colas delante de cada chimenea esperando para partir. En el centro del pasillo había una fuente. Un grupo de estatuas de oro, más grandes que el tamaño natural, colocadas en el centro de un estanque circular. Estaba conformada por un mago de aspecto noble con su varita apuntando al aire. Una bruja maravillosa, un centauro, un duende y un elfo doméstico. Brillantes chorros de agua volaban de las puntas de sus varitas, de la punta de la flecha del centauro, de la parte superior del sombrero del duende y de cada una de las orejas del elfo doméstico, de modo que el tintineante silbido del agua cayendo se unía a los estallidos y cracks de los que se aparecían y al estruendo de la confusión de pasos de cientos de brujas y de magos. Al terminar de ver aquello se dieron cuenta de que varios magos y brujas les apuntaban con su varita lo cual las hizo sonreír.

 

   Su magia era muy diferente y mucho más poderosa pero como no tenían razón para atacar alzaron las manos y dejaron su transformación de hadas aterrizando en el suelo suavemente como si se trataran de gatos.

     Un hombre de aproximadamente 38 años, pelo negro, gafas redondas y una extraña cicatriz en forma de rayo en la frente se acercó a ellas y al ver que no tenían la intención de atacar miró extrañado la abertura por la que habían entrado la cual se mantenía del mismo tamaño e irradia una tipo de magia, muy diferente y mucho más poderosa.  

     Comenzó a caminar hacia los elevadores que lo conducirían al Departamento de Aurores y les hizo señas para que lo siguieran. Se encogieron de hombros y fueron detrás de Harry Potter, si, ellas si sabían quién era y donde estaban, ellas tenían montones de libros sobre el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, así como de todos los colegios de magia de aquel mundo (Beauxbatons, Castelobruxo, Durmstrang, Ilvermorny, Mahoutokoro, Koldovstoretz y Uagadou).

     Después de 10 minutos se encontraban en una oficina amplia de paredes blancas, en esta habitación a parte de ellas y Harry también estaba Ronald Weasley.

 

-Bien, ya que estamos solos me podrían decir quiénes son ustedes y que hacen aquí por favor-  Las miró de forma dura y con duda, eran 7 chicas hermosas y no parecían malas, pero hace años había entendido que personas así podrían a ser muy peligrosas.

 

-Hola, mi nombre es Bloom-  Dijo una chica de cabello rojizo estilo Weasley, ojos azul cielo y piel blanca.  –Y ellas son mis amigas, Stella, Tecna, Musa, Flora, Layla y Roxy y todas somos hadas-  Le sonrió amablemente sabiendo que no les creerían fácilmente ya que ellos consideraban a las Pixies hadas.

 

-¿Hadas? Por favor, las hadas son muy pequeñas y no son humanos como ustedes, intentémoslo una vez más. ¿Quiénes son y que quieren?-  Esta vez hablo con enojo y empuñó su varita.

 

-Bloom no te está mintiendo, somos hadas, y respecto a lo que hacemos aquí, digamos que al impactar nuestra magia con la de las Trix se abrió una abertura entre tu mundo y el nuestro y venimos a inspeccionar-  Respondió el Hada de cabellos rubio, piel clara y ojos color miel ignorando las caras de incredulidad de los chicos.

 

   Los amigos se les quedaron viendo con cara de ¿Qué diablos es Trix? Y después Ron negó con la cabeza pensando que esas chicas o estaban locas o era un extraño plan para escapar de ellos. Después de lo que habían vivido no se fiaban de las personas tan fácilmente y menos si les salían con tremenda cosa tan absurda.                                                 

 

-Así que hadas ¿no? ¿Tienen forma de demostrarlo? Nosotros sabemos que las hadas son realmente pequeñas, son muy diferentes a ustedes.-  Respondió Ron mientras no dejaba de apuntarlas con su varita, no pensaba bajar la guardia hasta que demostraran que decían la verdad o que eran inofensivas.

 

-Por supuesto, el problema está en que ustedes consideran Hadas a las Pixies, pero no es así, podrían venir a nuestro mundo y así ver que no mentimos, no somos malas y no queremos hacerles daño-  Después de hablar les sonrió el hada de cabellos café castaño claro, piel morena y ojos color verde de nombre Flora.

 

-Realmente eso complica las cosas, no podemos simplemente ir “a su mundo” y ya, eso es peligroso y estúpido-  Harry se había vuelto realmente desconfiado después de que la guerra llegara a su fin. Ya no se emprendía en aventuras absurdas si no era necesario.     

 

-Entonces deja que una de nosotras vaya y traiga algo muy especial con lo cual estoy segura vas a creernos-  Le respondió Musa (hada de piel apiñonada, cabello azul, así como sus ojos) un poco molesta por su falta de confianza, aunque lo entendía le molestaba.

 

-Musa, ¿estás hablando de los libros? ¿Enserio?-  Se sorprendió Layla (hada de piel morena, cabello café castaño oscuro y ojos azul cielo) pero tenía un punto, si les prometían ayudar a que tantas muertes en esa guerra no pasaran podrían regresar a Alfea y seguir con sus vidas por fin tranquilas y sin la necesidad de utilizar magia y ser un poco rudas con ellos. Después de todo ellas no eran así y si podían ayudarlos a ser un poco más felices ¿por qué no?

 

-No tenemos opción Layla, obviamente después de todo lo de Voldemort no van a confiar ni siquiera en siete hermosas chicas que les dicen que son hadas tan fácilmente, en cambio, si hacemos algunos cambios aparte de que van a creernos pues ¿por qué no ayudar? Siempre lo hacemos cuando podemos.-  Bloom se encogió de hombros y sonrió a sus amigas. Ellas le sonrieron en respuesta y Bloom se dirigió a Harry y Ron.

 

   -Y bien, que te parece esto Harry Potter, te prometemos impedir las muertes de Cedric, Sirius, el profesor Albus, Ojo Loco, tu lechuza Hedwig, Fred, Remus, Tonks, Colin y todos los demás caídos a cambio de que nos dejes ir tranquilamente.

   Pero te advierto que, si asemos esto en el proceso podría haber muchos cambios de todo tipo y la historia que conoces desde tu quinto año en Hogwarts hasta la fecha podría ser totalmente diferente, pero con un final más amable por lo que deben meditar muy bien su decisión.

   Porque debes de saber también que nosotras podríamos irnos sin más, pero queremos demostrar que somos buenas y ayudarlos en el proceso. Para algo somos hadas. Nuestra misión en la vida es ayudar y definitivamente podemos ayudarlos a ustedes a mejorar su vida y recuperar a los muertos ocasionados por la guerra contra Voldemort.-  Habló con total seguridad Bloom que provocó que Ron y Harry bajaran un poco, solo un poco sus varitas y las vieran con mucha ilusión, pero aun con dudas ya que prácticamente les estaban diciendo que regresarían en el tiempo y salvarían las vidas de sus seres queridos. Sonaba tan absurdo y no lo creían posible pero sus corazón querían creerles y más al llevar tiempo tratando de hacer precisamente lo que ellas les ofrecían.   

 

-Y ¿Cómo se supone que van a lograr eso? ¿Cómo saben todo eso?-  Harry sintió una punzada en su corazón, si existía la mínima posibilidad de que eso pasara se aferraría a ello con todas sus fuerzas. Y al ver la cara de Ron se dio cuenta de que él pensaba igual. Si tenía la oportunidad de revivir a su hermano Fred se aferraría a eso con su vida.

 

-Lo sabemos porque en nuestra escuela nos hablan sobre ustedes, en historia de la magia que abarca todos los mundos donde existe la magia.

   Y la forma de lograrlo es regresar a inicios de tu quinto año en Hogwarts y llevar los 7 libros donde hablan sobre tu vida en los 7 años de escuela, están escritos desde tu punto de vista y así podríamos evitar las muertes y derrotar a Voldemort antes de que se haga aún más fuerte ya que se les explicaría lo de los Horrocruxes, donde se encuentran como eliminarlos y con las pruebas que llevaríamos el ministro de magia no podrá negar más el regreso de Voldemort y podrán alzar sus defensas con el tiempo suficiente para evitar que él se apropie de todo.-  Respondió Roxy (hada de piel blanca, cabello rosado fuerte y ojos color lila) calmadamente, sabía que era demasiada información.

 

-¿En mi quinto año? Debe ser desde el cuarto, así podrán evitar que muera Cedric.-  Sin saber porque Harry les creía y las ayudaría en todo lo posible. Quizás eran sus ganas de ver todos esos rostros nuevamente. Si por fin tenía la oportunidad de arreglar esto se adentraría en una nueva y loca aventura. Después de todo Ron, Hermione y él llevaban años buscando una forma de regresar al pasado y poder hablar con el profesor Dumbledore y decirle lo de los horrocruxes y así tener mayores posibilidades de ganar sin una guerra o por lo menos evitar tantas muertes estando lo suficientemente preparados y hasta la fecha, 21 años después no habían encontrado forma alguna de conseguirlo y si esta era su oportunidad lo tomarían sin pensarlo.

 

-No Harry Potter, debe ser en tu quinto año, nosotras nos encargaremos de Cedric. Para hacer esto debes dejarnos ir a nuestro mundo, tomar los libros y así con la piedra de los recuerdos regresar 23 años al pasado para aparecer frente a ti con 15 años de edad y comenzar la lectura y evitar esas muertes. Claro está que vamos a evitar que nadie escriba a sus padres y cuente nada del pasado o del futuro para evitar complicaciones. ¿Están de acuerdo?-

 

   Harry y Ron se vieron por varios minutos en silencio hablándose con la mirada. Si existía la mínima posibilidad de conseguirlo lo harían. No importaba que, no importaban los cambios o consecuencias. Aunque se estuvieran lanzando al abismo sin paracaídas, pero valía la pena intentarlo ¿no? nada podía ser peor que haber perdido a tantos seres queridos.

 

-De acuerdo, pero Ron, Hermione y yo iremos con ustedes. Ustedes solas no podrán…-

 

-Eso es ofensivo, pero no importa, vayan por Hermione, nos quedan 15 minutos antes de que se cierre la abertura y para abrirla nos tomará hasta mañana ya que estamos muy agotadas en este momento y necesitamos dormir por lo menos por un largo día.-

 

-Ron, comunícate con Ginny y con Hermione, diles que vengan de inmediato. Yo me quedaré aquí, rápido.-  Le urgió Harry y Ron salió de la oficina yendo a la propia mientras Harry se ponía a escribir en un pedazo de pergamino. 5 minutos después entraron corriendo los tres.

 

-Harry ¿Qué pasa? ¿Quiénes son ellas?-  Preguntó Ginny, pero como no tenían tiempo se levantó, le entregó una carta y se acercó a las hadas.

 

-Ron, Hermione y yo nos iremos por un tiempo, en esa carta te explico a grandes rasgos a donde iremos y lo que aremos, cuida de Rose y Hugo también, en cuanto podamos regresaremos y será un mundo mejor-  La besó rápidamente y caminaron hacia el atrio del ministerio de magia donde la abertura estaba casi cerrada por completo.

 

Las Winx al ver el pequeño tamaño se transformaron de inmediato (Magix Winx “Tynix”) y tomando de dos a cada mago desaparecieron por la abertura y al pasar Bloom se terminó de cerrar dejando a los magos y brujas desconcertados. Ginny leyó la carta rápidamente y sonrió comprendiendo.

 

-Espero verlos pronto, espero puedan regresarme a mis dos hermanos.-  Sin nada que decir entró a una chimenea vacía y regresó a su hogar.

 

 

ALFEA

 

Después de unos minutos atravesaron la abertura y llegaron a Alfea, dejaron a los magos y a la bruja sobre el suelo y abandonaron su transformación.

 

-Bien, este es nuestro mundo, esto es Magix. En realidad, es nuestra escuela Alfea, pero está dentro del mundo de Magix.-  Les sonrieron las 7 hadas y poco después se les acercaron la Directora Faragonda y la señorita Griselda.

 

-Winx, regresaron ¿Quiénes son ellos? Esperen, son Harry Potter, Ronald Weasley y Hermione Granger ¿Qué hacen aquí?-  Les preguntó entre curiosa y divertida.

 

-Es un poco largo señorita Faragonda, en pocas palabras utilizaremos el poder de la Piedra de los recuerdos con ellos, en su mundo, y con los 7 libros haremos un gran cambio-  Respondió Bloom emocionada y sonrió.                                             

 

-Ya veo, quien diría que llegarían con ellos. Las Pixies las están esperando en su habitación. Les diré que vengan a despedirse mientras Bloom va por los libros, también les mandaré con las pixies una posion revitalizante para que su energía se reponga, así como la poción matalobos. Winx, confió en ustedes, esta es su nueva misión. Sé que lo lograran-

 

-Sí, así es. Las Winx logramos lo que sea. Ve Bloom, ve por los libros-  Le sonrió Stella y mientras Bloom iba a la biblioteca llegaron las Pixies asombrando a los magos y a la bruja.

 

-Esto es lo que nosotros conocemos como hadas, tenían razón Ron-  Comentó Harry más confiado. Al parecer estas chicas decían la verdad.

 

-Sí, mucha razón, que vergüenza, imagina cuando Dumbledore sepa que hemos estado en un error tan grande durante varios siglos-  Rio Ron, pero se calló cuando Bloom regresó con 7 libros de pasta gruesa escritos a mano de títulos.

*    Harry Potter y la Piedra Filosofal

*    Harry Potter y la Cámara Secreta

*    Harry Potter y el Prisionero de Azkaban

*    Harry Potter y el Cáliz de Fuego

*    Harry Potter y la Orden del Fénix

*    Harry Potter y el Misterio del Príncipe

*    Harry Potter y las Reliquias de la Muerte  

-Estos son los libros que hablan de tu vida en Hogwarts Harry Potter ¿Están listos para ir al pasado? Solo tengo que pedirles que-  Stella chasqueo los dedos y su aspecto cambio totalmente, parecían más jóvenes, mucho más jóvenes y tenían la ropa de Hogwarts como si volvieran a ser estudiantes.  También sus facciones habían cambiado por completo.  -No importa lo que pase, lo que vean o escuchen, se mantendrán ecuánimes y no revelaran su verdadera identidad, nadie puede saber que ustedes son del futuro, solo podrán mostrarse ante aquellos que lo autoricemos. Si no lo prometen no podemos llevarlos ya que eso podría ocasionar problemas difíciles de eliminar-

 

-No haremos nada, solo queremos estar ahí para nuestro Yo pasado y también para demostrar al Ministro que esto es real y no un juego absurdo de Albus Dumbledore-  Respondió Ron a las hadas las cuales asintieron. 

 

-Bien, entonces tomen la mano de una de nosotras y no la suelten por nada o podrían caer en otra época a la cual no vamos-  Se tomaron la posion, guardaron la otra posion matalobos y por último se despidieron de las Pixies y después sacaron su piedra de los recuerdos, la activaron y después de varios minutos aterrizaron en un Alfea de hace 23 años, soltaron al trio y después de transformarse (Magix Winx “Tynix”) utilizaron toda su fuerza y chocaron el máximo de sus poderes logrando abrir nuevamente el gusano del espacio/tiempo y atravesaron el lugar junto con el trio.

 

   Al cruzar se dieron cuenta que estaban en el límite del Bosque Prohibido (el choque de magia podía llevarte a cualquier lugar en el mundo y agradecieron internamente haber llegado al lugar deseado, aunque sospechaban que su fuerte deseo las había llevado ahí). Retiraron su transformación y comenzaron a andar por el lugar hasta el castillo donde entraron y comenzaron a buscar al profesor Dumbledore.

 

   Agradecían que fuera de noche y los estudiantes dormían en ese momento, no tenían ganas de dar explicaciones antes de tiempo. Casi 1 hora después lo encontraron rumbo a la lechucería donde al verlos paró en seco y los miro como analizándolos.

 

-Y bien ¿Quiénes son ustedes y que hacen en Hogwarts a medianoche paseando como si fuera lo más normal del mundo?-  A pesar de no sentir peligro de parte de ellos sacó su varita lo que hizo sonreír a todos. Sabían que el director estaría listo para pelear en caso de ser un peligro para sus estudiantes y su colegio. 

 

-Profesor Dumbledore, iré directo al grano-  Respondió Musa. Era conocida por poseer tanta paciencia como una hormiga.  -Somos personas del futuro y venimos a cambiar la situación que se avecina, necesitamos ir al Ministerio, convencer al ministro que en verdad venimos del futuro para que cambien las cosas y no haya muertes por parte de la Orden del Fénix, del alumnado y del propio ministerio de magia con la próxima guerra, por lo que necesitamos hacer venir a la Orden del Fénix en su totalidad, al joven Oliver Wood y el ministro junto a Percy Weasley. Así como a los Malfoy, los señores Granger,  Augusta Longbottom, a los señores Diggory, el señor Lovegood, los esposos Tonks, Fleur Delacour, Viktor Krum y a los Dursley-

 

   Pasaron unos minutos antes de que el sorprendido director fuera capaz de decir algo. Era mucha información y muy descabellada incluso para él.  -¿Por qué debería creerles? Esto es demasiado sorpresivo. Sobre todo, con lo que está pasando en este momento, podría ser una trampa y con eso hacer una matanza de las personas que me están pidiendo que cite-  Las miro con su típica sonrisa mientras analizaba la situación.

 

   El Harry Potter del futuro se acercó al director y lo miró directo a los ojos.

 

-Si no viniéramos del futuro no podríamos saber qué Harry Potter fue atacado por dos dementores cuando estaba con su primo y tuvo que utilizar el encantamiento patronus para librarse de ellos por lo que recibió una carta del ministerio donde se le decía que había sido expulsado de Hogwarts. Pero al final fue citado a una audiencia disciplinaria para saber si era absuelto o no. Usted durante todo el año lo evito porque creía que así Voldemort tendría menos interés en él y…-  Tardó varios segundos en terminar su oración ya que sabía que lo que diría seria doloroso para su director.  –Y usted se siente culpable por la muerte de su hermana menor Ariana ya que en esa época tenía el pensamiento de “Por el bien mayor” por la influencia de Gellert Grindelwald-  El director los miró sorprendido, dolido y aún más desconfiado por lo que Stella perdió la paciencia y le mostro los libros.

 

-Bien, mire este libro, es el del primer año del Joven Potter en Hogwarts, sabemos el pasado y el futuro en su totalidad, queremos compartirlo con ustedes y evitar muertes innecesarias. Y si eso no es prueba suficiente–  Stella eliminó el hechizo sobre el trio dejándolos como son y sonrieron a su profesor.

 

-Vaya, pero si son Harry Potter, Ronald Weasley y Hermione Granger adultos-  Dijo el director con una gran sonrisa.

 

-Profesor, debe creernos, necesitamos cambiar el pasado, evitar tantas muertes innecesarias, por favor. No podríamos vivir si sabemos que pudimos evitar tantas muertes y no lo hicimos. No tiene idea de lo doloroso que fue y lo difícil que ha sido poder seguir adelante aun después de 23 años. Por favor señor, por favor ayúdenos-  Le rogaba Harry, sin el director sería imposible que Cornelius Fudge les creyera algo.  

 

-Bien, bien Harry, pero ¿qué consecuencias traerá al futuro si se modifica tanto el pasado? Es realmente arriesgado y peligroso, por no decir imposible, aunque aquí está la prueba de que en el futuro se encontró el modo. Podríamos evitar muertes y matar a Voldemort, pero ¿a qué costo? Hasta donde sé, modificar el pasado trae terribles consecuencias-  Los cuatro miraron a las hadas esperando una respuesta, dependiendo está el director les ayudaría. Sin él era imposible.

 

-Bien, pues, para empezar, Harry podrías no terminar enamorado de Ginny Weasley por consiguiente tus hijos no existirían o podrías casarte con alguien más, al igual que ustedes Ron y Hermione, podrían no terminar juntos. Más allá de eso dudo que haya cambios que perjudiquen como tal el mundo mágico ya que, aunque haremos cambios realmente drásticos no se alterará el transcurso de la historia como tal, simplemente dará giros inesperados. Así que decidan, están dispuestos a jugar el todo por el todo o simplemente regresamos no sin antes modificarles la memoria y entonces tan amigos o tan desconocidos como siempre-

 

   Los tres amigos se alejaron un poco para poder discutir la situación, no era nada fácil, pero Ron quería arriesgarse, era devolverles un hijo muy amado a sus padres, era devolverle la sonrisa, la vida a uno de sus hermanos, quizás no terminaría junto a su amada esposa y no tendría a sus hermosos hijos, pero lo valía completamente. Probablemente estaba siendo muy egoísta, pero estaba seguro de que Hermione entendería.  

 

   Por el lado de Hermione no le agradaba la idea de perder a su familia, pero entendía la situación, era volver a unir a la gran familia como lo eran los Weasley y definitivamente valía la pena arriesgarse. Además de que sabía que su Ron haría lo que fuera por devolverle la vida a Fred, ya que al hacerlo era devolverle la vida también a George ya que a pesar de haber seguido con su vida era más que claro que estaba incompleto y que cada sonrisa era un verdadero esfuerzo para él.

 

   Harry por su parte pensaba igual que Ron, quizás era egoísta el no pensar en sus hijos ni en Ginny, pero cabía la posibilidad de recuperar al director Dumbledore, al pequeño Dobby, a su lechuza, a Ojo Loco, al profesor Lupin y a Tonks, era la oportunidad de devolverle algo de lo tanto que le habían dado los Weasley, era devolverles un hijo, un hermano, el quizás también recuperaría su esencia, su verdadero ser y sobre todo él podría recuperar a Sirius.

 

   Después de varios minutos se vieron a los ojos y asintieron por lo que después de una sonrisa por parte del director los llevó a todos mediante aparición al Ministerio.

 

   Hablaron con el Ministro Cornelius Fudge por varias horas hasta demostrarle que decían la verdad sobre que venían del futuro, también tuvieron que mostrar al trío de oro del futuro y dejar que viera los libros para convencerlo de que todo era cierto y a regañadientes había “aceptado” que Voldemort había vuelto y que Sirius Black era inocente y que las chicas frente a él era hadas (decía que necesitaba leer en su totalidad los libros para aceptar por completo esas cosas tan poco probables) y después de prometer tanto Cornelius como Albus que no dirían nada de que Harry, Ron y Hermione estaban ahí mandaron varias lechuzas a todas las personas que habían requerido las hadas solicitándoles que debían presentarse en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería sin excepción al día siguiente a la hora de la comida ya que era por cuestiones de fuerza mayor. Con los Dursley iban a ir directamente por ellos y llevarlos a la fuerza si era necesario, así como también irían por los señores Granger.

 

   Cuando terminaron regresaron al Colegio las hadas, el trio de oro transformados nuevamente, el ministro, Percy (que se la vivía en el ministerio a lado del ministro) y el director del colegio.

 

   Al llegar el Director les proporcionó habitaciones para que pudieran descansar, el regresaría al día siguiente a tiempo para comenzar con la lectura de los libros ya que tenía cosas que hacer fuera del colegio.

 

   En cuanto el colegio quedo despejado las Winx comenzaron con los planes que tenían para cambiar las cosas como le habían prometido al trio del futuro y cuando terminaron por fin pudieron descansar para dar comienzo a la lectura al día siguiente.

 

AL OTRO DÍA EN EL GRAN COMEDOR:

 

   Estaban los estudiantes comiendo tranquilamente en el gran comedor. Sin embargo, nuestro amigo Harry Potter estaba de muy mal humor, después de todo no tenía motivos para sonreír, por lo menos no ese día, los murmullos lo seguían donde quiera que fuera. Lo seguían tachando de mentiroso, de un niño caprichoso ávido de atención. También no podía dejar de pensar en lo mucho que odiaba a Dolores Umbridge, después de todo las palabras “no debo decir mentiras” estarían para siempre grabadas en su piel.

 

   Sus amigos Ron y Hermione lo miraban preocupados y un poco a la defensiva, después de todo prácticamente desde que habían vuelto a ver ese verano él se había desquitado con ellos, podían entenderlo, pero no por eso era menos molesto o injusto.

 

   Al terminar la comida Dumbledore se levantó y solicitó la atención del alumnado y profesores. Todos lo miraron raro, no era normal que diera avisos en esa época del año y a la mitad de la comida, por lo que curiosos guardaron silencio y miraron al director.

 

-Buenas tardes jóvenes, sé que se estarán preguntando el porqué de este aviso y debo decirles que es algo sumamente importante e intrigante. Hoy por la madrugada entraron al castillo unos visitantes realmente interesantes que me han dicho algunas cosas aún más interesantes que ellos mismos. Dejare que ellas sean quienes les expliquen las cosas.-

 

   En ese momento se abrieron las puertas del gran comedor y entraron siete hermosas chicas, se notaba que eran mayores que ellos. La mayoría de los chicos no les apartaron la mirada de encima mientras caminaban a la mesa de profesores, entre ellos estaban Ron y Harry por lo que Hermione y Ginny los vieron mal sin que ellos se dieran cuenta.

 

-Muy buenas tardes, mi nombre es Bloom y nosotras somos las Winx, somos hadas y venimos del futuro. Sé que muchos dirán que es absurdo, que las hadas son diminutas y que es imposible viajar en el tiempo, así como también que es una broma de mal gusto o que de verdad el profesor Dumbledore ya perdió su última cabra y se le fue al monte, pero no es así. Hemos dado suficientes pruebas tanto al Director Albus Dumbledore como al Ministro de Magia Cornelius Fudge y ellos no dudan de nuestra palabra. Sé que es difícil de aceptar, pero así son las cosas. No tenemos motivos para engañarlos.-

 

   Sin poder evitarlo Dolores se levantó llamando la atención de todos y diciendo lo que en sí todo mundo pensaba de aquel aviso.

 

-Ejem, ejem perdónenme, señoritas, pero esto es una locura, para empezar, conocemos las hadas, son diminutas, en segundo ¿del futuro? Es imposible que el ministro se creyera una cosa como esta. Exijo que se retiren del colegio y que nos dejen seguir con nuestros labores, los alumnos deben ir a sus clases.-

 

   Muchos estuvieron de acuerdo con la profesora, entre ellos el trio de oro muy a su pesar. ¿En verdad creían que alguien iba a creer que venían del futuro? Eso era absurdo por no decir imposible.

 

   Harry miró alrededor y pudo ver como muchos miraban al director como si en verdad se le hubiera ido una cabra para el monte y aceptando que lo que decía Diario El Profeta era verdad. Que Dumbledore ya era un viejo senil con ideas locas. Eso le preocupó y molesto a partes iguales. Si seguía diciendo esas cosas menos personas serían capaces de aceptar el regreso de Voldemort.

 

   Harry abandonó sus deprimentes pensamientos cuando el “”hada”” habló nuevamente.

 

-Como dije, sé que es muy poco creíble pero como también ya dijimos, proporcionamos suficientes pruebas tanto al director como al ministro, y si no nos cree se lo puede preguntar directamente a él en cuanto entre al comedor. Si nos permiten, tenemos unos asuntos acá afuera, los solucionamos y regresamos.-

 

   Caminaron de regreso a las puertas y antes de salir la última (Stella) les dijo.

 

-Ni siquiera intenten salir de aquí porque no podrán-

 

   Sonrió y salió por completo del gran comedor donde estalló un pandemónium. Todos estaban confundidos y no sabían que pasaba, el director trataba de calmarlos, pero era imposible. El gran comedor era una locura.

 

-No nos pueden encerrar-

 

-Esto es una tontería, quiero salir ahora mismo-

 

-Director, haga algo-

 

   Y así, los alumnos gritaban al director que hiciera algo e ignoraban su petición de silencio aun por encima del Sonorus.

FUERA DEL COMEDOR

 

   Afuera del comedor se encontraban reunidos tanto los miembros de la Orden, el ministro de magia en compañía de Percy, los familiares muggles de Harry (Dursley), Augusta Longbottom, los Tonks, los Granger, los Diggory, los Malfoy, Fleur Delacour, Viktor Krum, Oliver Wood, el señor Lovegood, los chicos del futuro, así como algunos invitados especiales. Estos últimos con su identidad oculta.

   También se encontraban confundidos y sin saber muy bien que hacer, en cuanto las hadas se reunieron con ellos trataron de hacer muchas preguntas a la vez.

 

-Por favor, mantengamos la calma, ya vamos a entrar al comedor, necesito señor ministro que haga entender a la profesora Dolores que esto es serio y que no necesitamos de una persona malvada y cruel como ella y que si no se está tranquila y callada será sacada del gran comedor y solo regresará hasta el quinto libro-  Dijo un poco molesta Roxy. El ministro solo asintió y se quedó apartado junto a Percy, se sentían tan incomodos y fuera de lugar.

 

   Por su parte Percy se sentía incómodo y culpable. Se encontraba en esos momentos en el Colegio donde se daría lectura a la vida de Harry Potter, eso le había dicho el ministro, también le había dicho que dichos libros les ayudarían a derrotar al que no debe ser nombrado y le había confiado en la más absoluta discreción que era verdad, que Harry y Dumbledore había estado diciendo la verdad todo este tiempo y ahora no sabía cómo arreglar las cosas con su familia. Había sido grosero y pedante, había dado la espalda a su familia dando prioridad a su trabajo y negándose a ver la verdad.

 

   Por otro lado, el matrimonio Malfoy tenían una mueca de asco al estar rodeado de personas tan corrientes y poca cosa.

 

-Quisiera saber qué hacemos mi mujer y yo aquí. Está claro que no hay motivos reales para ello, rodeados de sangre sucias y traidores a la sangre. Accedimos a venir porque la nota decía que era algo de suma importancia, pero no tenemos intenciones de estar rodeados de semejantes personas.-  A pesar de que el ministro estaba presente Lucius Malfoy no pudo evitar hablar de ese modo ya que no toleraba a los Weasley y mucho menos a muggles y claro estaba que se había dado cuenta que los Dursley y los Granger lo eran por la forma de vestir y señalar cada cosa del castillo.

 

-Es necesario que ustedes estén aquí, necesitan entender, necesitan comprender demasiadas cosas y así no poner en riesgo mortal a su hijo…-

 

   Al escuchar esas últimas palabras ambos Malfoy se pusieron blancos como cera. Podían ser crueles, malvados, amantes de las artes oscuras y discriminar a las personas por su estatus de sangre, pero de lo que no había duda es que amaban a su hijo por encima de todas las cosas por lo que decidieron quedarse y ver que sucedía.

 

   Mientras tanto los Dursley estaban apartados de todos, no tenían ni idea que hacían en ese horrible lugar, pero se podía ver al pequeño de los Dursley mirar todo asombrado, no era nada a lo que sus padres le habían dicho. Ellos no conocían el lugar, pero se lo habían pintado como lo más horrible del mundo y no era así. En realidad, era interesante. Esperaba conocer un poco más del mundo de su primo y hacerse su propio criterio.

 

-Bueno, iremos entrando poco a poco, primero será el ministro junto con Percy Weasley que se sentaran en la mesa de profesores, le seguirán la Orden del Fénix que pueden sentarse en la mesa de Gryffindor a menos que quieran sentarse en la mesa de su antigua casa, en seguida irán los Malfoy que claro está se sentarán junto a su hijo, después el joven Oliver, la señorita Fleur, el joven Viktor que igualmente pueden ir a la mesa de los leones,  los señores Diggory pueden sentarse en la mesa de la casa de su hijo y el señor Lovegood que irá a la mesa de la casa de su hija, la pareja Tonks pueden ir a la mesa Gryffindor o a la mesa Hufflepuff, tras ellos irán todos ustedes (señaló a los visitantes del futuro y a unos invitados sorpresa) que se quedarán atrás, ahí pondremos lugar para todos ustedes y cerraremos la procesión con ustedes-  señaló a los Dursley y los Granger.  -Y nosotras ¿de acuerdo? En marcha.-  Nadie dejo nada, pero iban a aceptar el acomodo sin hacer cambios.

 

   Stella abrió las puertas del gran comedor y entraron como se había acordado. El ministro y Percy se acercaron a la mesa de profesores junto a Dolores, la Orden en su completo se acercó a la mesa de Gryffindor al igual que Oliver, Fleur y Viktor. Los señores Diggory se acercaron a la mesa de los puff junto a los amigos de su finado hijo Cedric, los Malfoy fueron enseguida con su hijo, Ted y Andrómeda Tonks también fueron a la mesa Gryffindor. Los invitados especiales en cuanto entraron se quedaron cerca de las puertas y por último entraron las hadas seguidas de los Dursley y los Granger.

 

   Harry al ver a sus tíos y primo abrió grande los ojos por la sorpresa y dirigió su mirada a la mesa de profesores buscando la mirada del director, necesitaba una explicación ¿qué estaba pasando? Y más aún al ver a Padfoot ¿es que no sabía lo peligroso que era que estuviera ahí? ¿Qué diablos significaba todo eso?

 

   Pero no era el único sorprendido, Hermione había corrido hacia sus padres y los abrazó mientras preguntaba que hacían ahí. Ron y el resto de los Weasley que seguían estudiando se levantaron para platicar con sus padres y hermanos mayores. Malfoy miraba más que sorprendido a sus padres ¿Qué hacían ahí?

 

   Los amigos de Cedric saludaron a los señores Diggory los cuales solo los saludaron con una seca cabezada. No estaban de humor para estar en ese lugar, desde que habían perdido a su hijo eran una pareja consumida por el dolor, pero aun así no podían rechazar una invitación del ministro.

 

   Después de que Harry saliera del shock de ver ahí a los Dursley no pudo evitar sonreír sinceramente y por primera vez al ver a Padfoot que movía la cola con demasiada emoción al llegar a su lado, pero el miedo y preocupación de que lo atraparan y lo mandaran a Azkaban o le dieran el beso del dementor estaba muy presente. Debía de ser muy obvio ya que Padfoot le lamió la mejilla y se acomodó a sus pies.

 

   Al recorrer el área de invitados vio que también estaba el profesor Lupin, el profesor Moody, Tonks, la abuela de Neville el cual se había levantado y estaba saludando a su abuela tímidamente, Kinsgley y todos los Weasley estaban, así como también Fleur y Viktor, al parecer también los padres de Tonks y por lo que podía ver también el padre de Luna estaba ahí.  

 

   Su cabeza era un torbellino de preguntas ¿Qué hacían todos ahí? ¿Qué hacían los Dursley ahí? ¿Era posible que las supuestas hadas fueran de verdad seres que venían del futuro? ¿Para qué habían venido?

 

   Después de que todos saludaran a sus familiares y conocidos las hadas caminaron hasta el frente seguidas de los Granger y los Dursley y encararon a los alumnos y profesores.

 

-Bien, antes de decirles el motivo de nuestra visita y el porqué de todos nuestros invitados queremos que el ministro tenga unas palabras para con ustedes.-

 

   Fudge se veía incómodo pero seguro de lo que iba a decir. Se levantó más seguro de lo que estaba o esa impresión dio a Harry y se aclaró la garganta.

 

-Bien, en las pasadas horas fui testigo de algo sumamente extraordinario, estas chicas realmente son personas del futuro, aun no sé si son hadas, pero vienen del futuro. Puede parecer disparatado, pero ellas proporcionaron al ministerio pruebas suficientes para probar su dicho, por lo que es necesario que todos escuchemos con atención lo que tienen que decirnos. Es algo que será muy importante para todos. También debo decir que el ministerio en cuanto termine la lectura de los famosos libros tomará cartas en el asunto y hará hasta lo imposible para proteger a la comunidad mágica de las situaciones venideras-

 

   En cuanto terminó de hablar se sentó y Bloom dio un paso al frente para poder hablar.

 

-Bien, ahora que no debe haber dudas de que venimos del futuro les informaré cual es nuestro objetivo al venir a esta época y a este lugar….-

 

   Se quedó callada por varios segundos para darle dramatismo al momento.                                         

 

-El motivo es la guerra que se avecina. Así es, hay una guerra próxima y se perderán muchas vidas si no se comienza a hacer algo desde ahora. Puedo ver en su rostro las preguntas de ¿el qué? ¿Contra quién? La respuesta la tienen desde el año pasado cuando Harry Potter informó que Voldemort había regresado.

   Antes de comenzar con la lectura de estos libros debemos pedir la autorización de la persona protagonista de los mismos. Harry Potter, los libros hablan de tu vida en Hogwarts y fuera de ella, es decir tu vida con los Dursley.

   Si nos autorizas leer debes saber y todos ustedes  -dijo viendo al resto de las personas reunidas-  que se deben leer todos los libros por completo así sean repetitivos, aburridos, tediosos, disparatados o de poco interés para muchos, entonces ¿lo autorizas?-  Bloom se acercó al Harry de 15 años y le mostró el título de los libros esperando su respuesta.

 

-¿Por qué debe ser mi vida? Por supuesto que no, no doy mi autorización, eso invade mi privacidad, mis pensamientos, mis sentimientos. No, no lo autorizo. Además, no son hadas. No pueden esperar que creamos algo así, las conocemos demasiado bien. Las hadas son….-  Miró hacia todos lados buscando una respuesta cuando vio a un “hada” de su mundo y la señaló.  –Eso si es una hada, no nos quieras tomar por tontos.-  Harry veía con rabia a Bloom y al director ¿por qué diablos no decía nada?

 

-Harry, entiendo que no quieras que tu vida privada salga a la luz. A nadie nos gustaría, pero para tu mala suerte tú eres parte fundamental de esta guerra o por lo menos lo fuiste en una línea de tiempo diferente a esta… por cierto, antes de algo más, Tecna si me haces el favor–                                           

 

   El hada nombrada mandó un pequeño hechizo a la cabeza de Harry y así bloqueando la mente de Harry de Lord Voldemort.                                                       

 

-Gracias amiga, como decía, profesor Dumbledore ya no tenga miedo de hablar con Harry o verlo directamente a los ojos, hemos cerrado la conexión con Voldemort por un tiempo. Y segundo Harry ¿estás seguro de no querer leer estos libros? Si los leemos existirá un gran cambio en esta línea del tiempo. Para empezar, evitarías bastantes muertes. En este momento no te puedo dar ejemplos de cuáles serían ya que las iremos descubriendo conforme avanza la lectura, pero puedo asegurarte de que salvar esas vidas te hará feliz en el futuro-   

 

   Harry en ese momento estaba con un humor de perros y no razonaba muy bien por lo que se alteró aún más y se puso a gritarle al “hada”.

 

-¿Qué diablos me han hecho? ¿De qué conexión hablan? Ustedes me han hecho algo y no lo pueden negar-  Respondió Harry muy molesto, se levantó y se acercó a la mesa de profesores y encaró a Dumbledore, después de todo desde que habían comenzado las clases, es más, desde que lo vio en la audiencia disciplinaria en el ministerio el profesor Dumbledore había rehuido de su mirada, no le explicaba nada y no se disculpaba por haberlo mantenido al margen durante las vacaciones. Y ahora salía con esa situación tan absurda donde tenía que dejar que su vida, SU VIDA fuera leída ante todo el colegio y la Orden del Fénix. Eso no se le hacía justo.

 

-Harry, te voy a pedir que vuelvas a tu lugar, estas amables señoritas no te han hecho nada malo ¿o me equivoco?-  Les preguntó Dumbledore y al recibir una negación por parte de ellas sonrió y por fin se atrevió a ver a Harry a los ojos.  –Lo que te hicieron no lo sé. Si vuelves a tu lugar ellas podrán explicarnos mucho mejor que está pasando. Así que por favor-  Con un movimiento de su mano le pidió a Harry que regresara a su lugar, aún molesto regresó sobre sus pasos y se sentó entre sus dos amigos, pero ignorándolos. Seguía molesto con ellos también.  

 

-Bien, lo que te acabo de hacer es sellar por algún tiempo la conexión directa que tienes con la mente de Voldemort para evitar que tú entres a su mente o en su caso él sea capaz de entrar a la tuya y se enteré de lo que vamos a tratar aquí. Es indispensable que lo que vamos a leer no llegue a él-  Comentó Tecna como si fuera la cosa más normal del mundo y después le sonrió.   

 

-Pero ¿de qué conexión hablan? Yo, yo no lo entiendo-  Harry suspiró frustrado y las miro sin entender. En ese momento se sentía más frustrado que molesto. Odiaba no entender las cosas.  

 

-La conexión que existe entre tú y Voldemort. Mira, te lo voy a explicar. El año pasado fuiste capaz de ver como Voldemort asesinaba a un muggle viejo, así como fuiste capaz de ver que Voldemort y a Wormtail planeaban algo. Eres capaz de percibir los pensamientos de Voldemort cuando él esta o muy enojado o muy feliz. Eso fue lo que sellé con un poco de magia. Después de terminar la lectura de los libros tendrás que aprender a hacerlo solo ya que eliminaré el hechizo. Lo importante por ahora es mantener tus pensamientos a salvo de la mente de Voldemort. Ni por error podemos permitir que todo lo que se va a leer por los próximos días salga de aquí o traería muy malas consecuencias -  

 

   Harry un poco aturdido por tanta información asintió y se sintió un poco, solo un poco más relajado. Ahora era capaz de entender un poco el actuar del viejo director. Aun no se le iba por completo la molestia, pero había disminuido considerablemente.  –¿Por eso el profesor Dumbledore rehuía de mí? ¿Por eso me ha mantenido al margen todo el verano y desde que llegué a la escuela?-

 

-Así es Harry, temía que si te prestaba demasiada atención Voldemort se fijaría más en ti. Te pido que me disculpes, no fue justo contigo, pero creía que era lo mejor.-

 

   Negó levemente y dejó que las “hadas” siguieran explicando la situación.

 

-Bueno Harry, entonces ¿si autorizas la lectura de los libros?-

 

   Harry miró con enojo a esa persona que se decía hada y negó con la cabeza, no permitiría ser ultrajado de ese modo frente a todo el colegio, frente a Malfoy, no permitiría que se burlara aún más de él.

 

-Harry, sé que es difícil aceptar algo así. Ser el centro de atención y que las personas pongan expectativas sobre tus hombros cuando tú no te sientes capaz, sé que es muy molesto.

   Te juro que lo entiendo, pero muchas vidas están en tus manos en este momento. Te voy a dar unos minutos para que lo pienses, pero que quede claro que si tu siguiente respuesta es no entonces sin más nos iremos nosotras y les borraremos la memoria de lo que ha pasado hasta ahora y la historia seguirá su curso casi normal, pero si aceptas podrás saber el futuro y de ese modo todos sabrán como detener a Voldemort y entonces esta ya no será solamente tu guerra. Será la de todos aquellos que quieran un mundo mejor donde vivir.-  Le habló tranquilamente Bloom, de las siete Winx ella podía entender a Harry respecto a tener un gran peso sobre los hombros y que les tengan expectativas que tienes miedo de defraudar.

 

-Antes de tomar una decisión tengo una duda, dicen que lo que vamos a leer aquí es necesario que no llegue a oídos de Voldemort, pero ¿Cómo planean lograrlo cuando un mortifago está aquí? El señor Malfoy es un mortifago, lo vi el año pasado regresar a sus filas. Yo no entiendo nada.-

 

   Bloom le sonrió y se acercó a él.  –Así es Harry, Lucius Malfoy es un mortifago, pero después de leer lo que vamos a leer creme que se dará cuenta de sus errores y pensará muy bien donde poner su lealtad, claro, si quiere que su hijo viva una vida en lo que cabe tranquila, aquí, con la Orden y el profesor Dumbledore podrán pedir ayuda y ser protegidos ya que dudo mucho que Voldemort se lo tome a bien. Ahora medita muy bien tu respuesta. ¿Nos dejaras leer tu vida o no?-

 

   Harry se quedó viendo al “hada”, realmente ella parecía entender lo que él estaba pasando. Sin decir más salió del gran comedor solo, no dejó que Ron o Hermione lo siguieran y fue a caminar. Necesitaba meditar todo. Si no leían muchas personas morirían. En cambio, sí leían podrían detener a Voldemort para siempre y él podría tener por lo menos sus dos últimos años de escuela tranquilos y normales como cualquier estudiante. Claro que a cambio tenía que dejar que todos conocieran su nada agradable vida con los Dursley, cosas que se leerían frente a ellos, así como lo que pensaba y sentía.

   Él en otras circunstancias definitivamente no hubiera aceptado, pero viendo objetivamente las cosas debía aceptar que era un pago bastante módico a cambio de una vida tranquila.

 

   15 minutos después regresó al gran comedor para dar su respuesta después de meditar y pensar en los pro y contras.

 

-Adelante, vamos a leer los dichosos libros, pero a cambio quiero inmunidad total por todo lo que haya hecho, bueno, para mí y mis amigos. No regaños, castigos o puntos negativos-

 

-Claro que sí Harry, me parece justo, pero debes estar consciente de que, si no quieres ser regañado, castigado o que no se bajen puntos a ti como a la señorita Granger y al señor Weasley esto se aplicará a todos los estudiantes, no podemos hacer diferencias-  Contesto Dumbledore con una gran sonrisa.

 

   Harry se lo pensó mejor, esas eran condiciones que no le convencían del todo por lo que cambió su pedido.

 

-Entonces me gustaría que el sistema de puntos quede deshabilitado mientras dure la lectura y que después de ello no se puedan bajar puntos a nadie a causa de lo que se vaya a leer, sin embargo, acepto los  regaños y castigos para cualquiera pero que solo sea la profesora McGonagall quien decida los castigos y que los llevemos a cabo con ella.

   También cualquier profesor puede solicitar un castigo, pero recalco que la única que decide los castigos y quien los supervisará será la profesora McGonagall para que así los castigos sean justos.-

 

   Harry pudo notar que Snape estaba por protestar a su pedido, pero se tranquilizó cuando el director acepto las condiciones por lo que permitió que el hada Bloom siguiera hablando.

 

-Te lo agradezco Harry, eres muy amable, sé que es difícil para ti, después de todo tienes razón, tus pensamientos y sentimientos quedarán expuestos ante toda la escuela. Sinceramente eres muy valiente en aceptar. Bien, antes de comenzar-                                                     

 

   El hada Roxy hizo aparecer varias sillas en la parte de atrás donde se encontraban con otra apariencia personas muy especiales que poco a poco serían rebeladas a diferentes personas que en ese momento desconocían por completo de la situación.    

 

–Perfecto, ya estamos todos, ahora si podemos comenzar esta lectura tan interesante y reveladora. Dursley y Greanger pueden tomar asiento también-  Sonrió con suficiencia Roxy después de aparecer cinco sillas más junto a la mesa de Griffyndor y se fue a sentar junto al resto de sus amigas. 

 

   En cuanto llego Stella se levantó y se dirigió a todo el colegio e invitados.

 

-Debo decirles que a partir de ahora nadie puede salir o entrar del castillo, y que la lechucería está cerrada, pero no deben preocuparse de que nadie los buscará para nada. También queda prohibido atacar a los familiares de Harry Potter y como sé que será difícil-  Lanzó un pequeño hechizo a los Dursley dejándolos protegidos de cualquier posible ataque dentro de una pequeña burbuja transparente.  -Eso es todo, ahora si el primer libro se titula Harry Potter y la Piedra Filosofal y el capítulo 1 es El niño que vivió.-  Al terminar de hablar Stella se sentó nuevamente y segundos después el colegio entero comenzó a protestar, no estaban de acuerdo con estar encerrados en el colegio. Era como si fueran prisioneros, el que más ruido hacía era Draco Malfoy, después de todo para él era demasiado absurdo leer la vida de San Potter, odiaba que tuviera más atención, como si la necesitara.

 

   Mientras el profesor Dumbledore llamaba al silencio con un potente “sonorus” el trio de oro se miraron al escuchar el nombre del libro, ese había sido su primer año en Hogwarts, donde se habían enfrentado a un gigantesco perro de tres cabezas, habían sospechado de Snape, habían enfrentado a un trol, habían protegido la piedra filosofal de Voldemort así logrando que se retrasará su regreso al mundo, pero sobre todo en ese año se habían convertido en los mejores amigos.

 

   Cuando todos los alumnos terminaron de despotricar y el gran comedor quedó en silencio y comenzó la lectura del primer capítulo.

 

 

 

CONTINUARÁ 

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